La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha publicado un informe sobre la situación del personal de las distintas administraciones del Estado que arroja que el número de empleados públicos aumenta a un ritmo de 70.000 al año en la última década en toda España y en todas las administraciones.

Con este informe sale el dato de que el número de funcionarios en Aragón ha crecido en más de 25.500 en 10 años y un medio de comunicación publica que “la burocracia cuesta 10.100 € a cada aragonés”.

Estos datos, que son ciertos, merecen alguna reflexión. En los últimos 10 años se han creado (porque hacían falta) hospitales, colegios, centros de salud, residencias, facultades universitarias, … Todavía faltan algunos. ¿Se acuerdan de los colegios públicos que no hay en los nuevos barrios residenciales, por ejemplo?, ¿de los centros de día y residencias que requiere la Ley de Dependencia?, podría citar más cosas pero creo que, como ejemplo, ya vale. Todos esos equipamientos, lógicamente, han debido dotarse de personal. Es verdad que también podían haberse dejado las cosas como hace 10 años y también es verdad que se podían haber hecho esos equipamientos con dinero público y haberlos privatizado porque así no se habría aumentado el número de funcionarios.

Yo, desde luego, defiendo el empleo público que va vinculado a los servicios públicos porque es la única garantía de tener servicios públicos no mercantilizados.

Otra cosa es, podemos hablar de ello, si se pueden gestionar mejor los recursos humanos de las administraciones públicas. Evidentemente sí. Pero la primera cuestión es que DEBE HABER EMPLEO PÚBLICO Y NO PUEDE RESPONSABILIZARSE AL EMPLEO PÚBLICO DEL DEFICIT (más culpa, digo yo, tendrán las guerras de Afganistán y Libia, y los millones que le damos a la Iglesia, y lo que nos cuesta la Monarquía, y los 32.000 (fijense bien que son 32.000) millones de € que suponen las rebajas de impuestos que se han hecho a los ricos, y a quienes tienen patrimonio, y a los beneficios de la banca, y…).

El otro tema es el de los 10.100 € que le cuesta a cada aragonés la “burocracia”. Lo más correcto sería decir que los aragoneses que pagamos impuestos (los curas, por ejemplo, no pagan. La duquesa de Villahermosa no paga impuesto de patrimonio, por poner otro, la Basílica del Pilar no paga IBI, y así seguiría) ponemos 10.100 € al año para que haya colegios públicos, sanidad pública, universidad pública, juzgados, agentes forestales, policías, … Todo lo que, se supone, que tenemos derecho. Seguro que si quienes no pagan impuestos pagaran la cosa estaría más repartida y sería más justa.

Pero, como antes, también podemos dejar que sea el mercado el que nos de la educación, la sanidad, la universidad, la justicia, …, que sea el mercado el cuide nuestros bosques, el que….

Pues mucho ojo. Vienen a por más recortes. No entremos en su debate de que lo público es caro e ineficiente, que no nos hagan pensar que lo privado es mejor, que no sigan con sus recortes.

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