Salta la noticia de que Pedro Sánchez va a pedir al Congreso autorización para prorrogar otros 15 días el estado de alarma y, por consiguiente, el confinamiento.
La epidemia, como era previsible, va en aumento y por lo tanto, como siempre se han combatido las epidemias de virus, el confinamiento y el aislamiento deben ser, junto a las medidas sanitarias y sociales, las medidas más eficaces.
Ello lleva a quien gobierna a tomar decisiones, y a que sean drásticas. Creo que es el momento de parar absolutamente toda la producción excepto aquellas que, de verdad, sean absoluta e imprescindiblemente necesarias.
No puede ser que sigamos teniendo a la gente en casa pero una parte importante de trabajadores y trabajadoras tenga que salir para ir a trabajar.
Ya se que hay muchas voces preocupadas por la “pandemia económica” que significará el COVID 19. Que hay, incluso, quien dice que la crisis económica derivada de estas medidas matarán a más gente que el coronavirus. Sí, el hambre, la pobreza, las medicina privatizada, los servicios sociales desmontados….., todo eso será lo que matará a más gente. De hecho ya la está matando
No entiende esta gente de otra cosa que no sea su negocio.
Me parece deleznable como, la oposición política, clama al cielo pidiendo al gobierno los recursos humanos y económicos que ellos/as recortaron cuando gobernaban y que han seguido recortando donde gobiernan.
Las crisis se gestionan como considera el Gobierno que tiene la responsabilidad. En la de 2008 se decidió dar prioridad, y protección, a la banca y a los mercados, a los más poderosos.
En esta se está anteponiendo la salud de la gente al déficit, a la deuda y los intereses de la banca. Así espero que continúe.
La cosa va a ser dura, muy dura y debemos asumirla con responsabilidad colectiva.
Es propio de cretinos/as insolidarios e irresponsables sufrir las 31.000 sanciones y multas que van impuestas por salir de paseo o por irse al pueblo. A día de hoy tenemos más multados/as que contagiados/as, 25.483. Lo que dice mucho del tipo de personal, afortunadamente minoritario, que tenemos.
Ciertamente se está mezclando el miedo, tanto al virus como a perder el empleo y quedarte en la calle, con el peligro real que supone la epidemia y con la confusión que genera una situación tan excepcional, que requiere medidas excepcionales que, necesariamente, hay que actualizar a cada momento porque la pandemia afecta a todos los órdenes de la vida, al social, al laboral, al económico, al sanitario y la vida personal de cada uno y cada una.
Cuanto antes paremos la epidemia antes podremos empezar a recuperar cierta normalidad.
Mucho de ello depende de nosotros y nosotras. No olvidemos #QuedateEnCasa