Sigue la tormenta en el noreste, las banderas en los balcones pierden color, se arrugan y van perdiendo lustre.
Mientras, poco a poco, D.Mariano y su gente siguen jodiéndonos la vida.
Mientras nos “enrollan” con Cataluña sube la luz hasta niveles estratosféricos, siguen los empleos basura y siguen metiendo la mano en la hucha de las pensiones que es la que había gracias a las cotizaciones que habíamos aportado los trabajadores y trabajadoras de este país de pandereta.
Así, los 66.815 millones de € que había en 2011, momento en el que llega al poder D.Mariano, al final de este año va a ser de 4.509. Es decir, en 6 años, el PP se ha pulido 62.306 millones de ese fondo de reserva que aseguraba las pensiones.
La cosa no acaba aquí porque, para seguir pagando las pensiones, aunque están prácticamente congeladas, la Seguridad Social ha tenido que pedir un préstamo al Gobierno de 10.192 millones de €. Es verdad que es un préstamo sin intereses (porque es el estado el que lo da a la SS), pero es un préstamo y, por consiguiente, es una deuda más que el PP ha “endosado” a la SS. Eso da un resultado contable de que este año de 2017 el fondo de reserva queda en números rojos. Quedan 4.509 pero se deben 10.192 así que, el saldo, es -5.683.
Añadan a eso que los y las pensionistas llevamos ya unos años de pérdida de poder adquisitivo por aquello de que nos suben el 0,25 % aunque el IPC sube cada año por encima del 1,5 %.
Hay otra cuestión no menos importante. Los/as actuales pensionistas tenemos la pérdida de poder adquisitivo asegurada hasta 2022 que es hasta cuando está vigente esa “subida” del 0,25 %.
Lo que ya no se es qué les deparará el futuro a los/as futuros/as pensionistas. Pensiones siempre habrá, otra cosa es la cuantía que tengan. No sólo porque cada vez se oye hablar a más «expertos» decir que hay que ampliar, aún más, la edad de jubilación hasta los 70 años e imposibilitar al máximo las jubilaciones anticipadas, porque sigue la desaforada campaña a favor de los planes de pensiones privados. El verdadero palo es que, si las urnas no lo remedian, en 2019 entrará en vigor el factor de sostenibilidad, que supone introducir, para los/as nuevos/as pensionistas, una nueva variable a las ya existentes como son la edad de jubilación, años cotizados, cuantía, etc. Esta nueva variable supondrá tener en cuenta, al calcular la primera pensión, su esperanza de vida en ese momento y se le conoce como factor de equidad intergeneracional y se le revisará cada cinco años.
Esto significa que, como aumenta la esperanza de vida los derechos cotizados durante nuestra etapa activa nos los repartirán durante un número mayor de años, por tanto, aunque de manera global recibirán de manera equivalente a los jubilados actuales, la cuantía mensual será más reducida. Es decir, se cobrará menos al mes pero durante más años.
Pero, claro, a pesar de todo esto, de la corrupción, de la prepotencia, de la intervención de comunidades y ayuntamientos, de la ley mordaza, de mantener a curas y reyes, la gente les sigue votando. por eso se ríen.
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Otoño, ese espacio temporal a caballo entre el verano y el invierno. Nos avisaron de que este otoño sería más caliente y húmedo de lo normal. Nos dijeron eso, al tiempo que, el planeta sigue avisando de que va mal, de que hay que tomarse en serio lo del cambio climático.

Es verdad que, hasta la semana pasada, el otoño era caliente. Lo digo desde el punto de vista climático aunque, como es sabido, en lo social y en lo político también ha sido, y será, caliente. Pero el otoño se volvió frío, muy frío.

Desde la ventana, mirando el cierzo y el Moncayo nevado, me acordaba de esos versos de Benedetti:

“aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha”

Y pensaba, en quienes no encuentran empleo aunque lo buscan, en quienes pasan frío porque no pueden pagar la factura de la luz, esa que es la más cara de Europa, pensaba, también, en que no cesan los asesinatos machistas, en que al mismo tiempo que en Argentina condenan a los asesinos a cadena perpetua, aquí, nuestro Presidente, dice que no entiende por qué quitan del callejero a militares golpistas y defensores de la dictadura asesina. Se me cruzaban, también, las imágenes del PP en el banquillo, de la lista de tramas corruptas y… ví a un hombre, con un carrito de un supermercado, abrir un contenedor de basura y empezar a buscar.

Y pensé en ese circo recurrente en el que nos embarcan cada día para hacernos creer que las cosas importantes son esas de las que se habla en las tertulias, esas de las que hablan las portadas de la prensa “seria”. Tertulias y portadas lejos de esa realidad cotidiana que vive la mayoría de la gente. El cierzo alborota un montón de hojas que, siguiendo el ritmo de la vida, han caído después de haber cumplido su función. Cada hoja lleva su historia escrita, igual que cada persona.

Las personas, a diferencia de las hojas, no cumplen su función en cada estación del año. Las personas tienen derecho a vivir, les dicen que les protege una Constitución que les da derecho a empleo, a vivienda, a educación, a sanidad. Les dicen que les da derecho a una vida digna, a una vida sin el futuro congelado, sin esa escarcha diaria que les hace sentir las dentelladas de la pobreza. Pero les engañan. No hay más que ver los datos.

¿Cuantas personas hay que tienen el futuro lleno de escarcha, a punto de congelarse y no queda sitio en su vida para la belleza?. Muchas, demasiadas. Más cada vez, más cada día.

¿Saldremos algún día de este otoño permanente?

 

 

Lo he dicho por activa y por pasiva. Lo he dicho, y demostrado, en los 15 años de trabajo público, lo he ratificado en multitud de ocasiones.

No soy nacionalista, en absoluto. Pienso, siempre lo he pensado, que el nacionalismo es un invento de las clases burguesas para consolidar su estamento y posición y, por eso, siempre me he considerado integrante de la clase trabajadora. Los trabajadores/as, seamos catalanes, vascos, aragoneses, castellanos, andaluces o madrileños, somos eso, trabajadores/as. Formamos parte de la clase trabajadora y sabemos que las fronteras, generalmente, no nos aseguran mejores salarios, ni mejores condiciones de vida.

No se me olvida, es una consecuencia de tener ya unos años y de una vida vivida, el apoyo que próceres del actual nacionalismo catalán, al igual que del vasco, han prestado a esas salvajadas del neoliberalismo que los gobiernos del PP y del PSOE, fieles y obedientes a los designios de la troika, han puesto en marcha y nos han jodido la vida, y las pensiones, y el empleo, y la educación, y la sanidad. Nos la han jodido por igual a catalanes/as, vascos/as y a todos/as los demás.

Para no aburrir. Tampoco soy independentista, ni lo seré, por mucho que se empeñen.

¿Entonces, me preguntan, me increpan, me acosan, por qué no apoyas al Gobierno?, ¿por qué no apoyas el 155?, ¿por qué pides la libertad de los jordis?.

Ya lo decía Machado, “en España, de cada 10 cabezas, 9 embisten y una piensa”.

No apoyo al Gobierno porque es el Gobierno corrupto que, para desgracia y vergüenza nuestra, nos ha llevado a esta situación con su incapacidad, con su soberbia, con sus mentiras y sus engaños. No apoyo el 155 porque me parece un despropósito, me parece un bidón de gasolina echado sobre el fuego. No lo apoyo, además, porque es la prueba evidente de un fracaso y de una tomadura de pelo. Se viste de “constitucional” pero lo que se va a hacer es el resultado de lo que han pactado, en una mesa camilla, PP y PSOE que, una vez más, “interpretan la constitución”, esa Constitución que han pervertido al cambiar su artº 135 y esa Constitución que incumplen ya que no garantizan los derechos básicos de buena parte de la ciudadanía.

Nadie me pregunta si apoyo al Govern porque dan por supuesto que sí, lo cual es falso. Dan por supuesto que, en la lógica simplista del están conmigo o contra mí, si no apoyo a Rajoy y sus mariachis, estoy apoyando a Puigdemont y los suyos. Pues no, dejen de embestir y, a ser posible, utilicen esa capacidad que, dicen, la naturaleza nos ha dado a los seres humanos. No apoyo al Govern, me parece tan tramposo, incapaz, soberbio y desgraciado para la clase trabajadora como el Gobierno.

Defiendo, y por eso lo digo e intento explicar, que no pueden hablar de legalidad quienes son corruptos, y lo son el PP y el PDCAT (antigua CiU). En este sentido es más reprobable que quien más fuerza tiene, más la emplee. Rajoy, y los “constitucionalistas” están “imponiendo” la razón a la fuerza, a palos, a detenciones, a prohibiciones. Por eso pido la libertad de los “jordis”, porque, al igual que sindicalistas, titiriteros, twuiteros/as,.. no han  cometido delito alguno.

En resumen, no apoyo una medida quirúrgica salvaje como es el 155 aunque 9 de cada 10 cabezas lo apoyen. Se que, una vez más, estoy en minoría. Se que el patriotismo, el fervor nacionalista y popular de apoyo a los nacionalismos enfrentados, es mayoritario. Pero seguiré pidiendo diálogo y negociación y seguiré defendiendo que solamente con una Constitución nueva, no con una retocada que proponen PP y PSOE y bendice el Borbón, puede abrirse la puerta a un Nuevo País en el que primen la libertad, los derechos sociales y la democracia. Para mi, no se para cuantas cabezas más, ese país debe ser una República Federal, una República que permita, desde el reconocimiento de la plurinacionalidad y pluriculturalidad, un proyecto común que, desde la diversidad, hayamos construido juntos y juntas.

Es una palabra que, últimamente, se utiliza mucho, está en muchas conversaciones y, más allá de las banderas imperiales que dicen que nada de nada, que la patria es una e indivisible, lo cierto es que un referéndum, con toda la legitimidad y garantía necesaria, era lo único que pudo haber evitado el follón que tenemos.

Cuando superamos la víscera y nos ponemos a hablar, sale aquello de “un referéndum que no convoque el Estado es ilegal”. Si vamos a nuestra Constitución, a esa que no es de “todos/as los/as españoles/as” sino que es “para todos/as los/as españoles/as”, vemos que el artº 92 dice que “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos” y añade el referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados”.

No entro ahora, ya se sabe que opino que sí, en la necesidad de una nueva Constitución que salga de un nuevo proceso constituyente. Me ciño al marco constitucional vigente que, por otra parte, es el que invocan los “constitucionalistas”, tanto si ponen bandera en el balcón como si no. Es evidente que en este marco nada, salvo el empecinamiento, estrechez de miras o el partidismo sectario, impide un referéndum pactado. En el Congreso, sede de la soberanía popular, se pudo hablar, dialogar, acordar, negociar,… y al final autorizar la forma y el modo de hacerlo, pero no se quiso, o no se supo. Siempre que ha salido este tema se ha aplicado el rodillo del bloque constitucionalista que, además, se ha reforzado con el Tribunal Constitucional (TC). Un inciso, el TC lo forman 12 miembros, 4 a propuesta del Congreso (los elige la mayoría), 4 a propuesta del Senado (los elige la mayoría), 2 el Gobierno y 2 el Consejo General del Poder Judicial. Saquen vds. las conclusiones que quieran sobre la “independencia” del máximo órgano constitucional español.

Volviendo al referéndum, en España, en los 40 años de democracia, se han hecho 3. El de 1978 para la propia Constitución, el de 1986 sobre la OTAN, ¿se acuerdan?, fue aquel de “OTAN, de entrada NO”, y ya ven donde estamos, y el de 2005 sobre la Constitución europea que luego no entró en vigor. Ni uno más, aunque el “bloque constitucionalista” ha tomado, sin preguntar, decisiones realmente importantes.

Decisiones como entrar en la Comunidad Económica Europea (ahora Unión Europea) en 1986, entrar en el Euro (2002), entrar en la guerra de Irak (2003) o lo que hicieron PP y PSOE en una tarde de Agosto de 2011 que, por si no lo recuerdan fue cambiar el Art º 135 de la Constitución para elevar el ajuste del gasto social a la categoría de “constitucional”.

A mi me parece que todas estas decisiones han sido de especial trascendencia y merecedoras de haber dado a la ciudadanía la oportunidad de expresarse.

Pero vamos, es evidente que al Régimen, a la Corona y a los partidos que sustentan el tinglado les va mejor que la gente solo opine cada 4 años en las elecciones. Por eso, aquí en este país, tenemos una regulación del referéndum muy restrictiva y las formas de participación de la ciudadanía, en este marco constitucional, se limitan a votar cada 4 años.

Pero lo cierto es que el referéndum es una forma de democracia directa que aquí no podemos ejercer. Esto al bloque “constitucionalista” no le preocupa demasiado, están muy cómodos con lo que hay y, por eso, de la mano, bloquean cualquier intento de cambio.

Por eso, aprovechando la circunstancia, criminalizan el “derecho a opinar” que no es ni más ni menos, en una democracia, que el derecho a decidir. Eso sí, mientras aquí apenas se utiliza, en otros países se profundiza, desde hace años, en esta forma de democracia directa. Por ejemplo: Austria, Dinamarca, Finlandia, Irlanda y Suecia sometieron a referendo su ingreso en la UE, Inglaterra sometió a referéndum si salía (Brexit), recuerden el referéndum de Islandia sobre si se rescataba a los bancos y está todavía en la memoria de mucha gente el que hizo Syriza en Grecia (más allá de lo que pasó después).

Destaca, sobre todos los países, Suiza. Ese país que tanto conocen las gentes implicadas en tramas corruptas y evasión de capitales. En Suiza bastan 50.000 firmas para que se someta a referéndum una Ley ya aprobada en el Parlamento, y bastan 100.000 firmas para someter a referéndum si se mantiene, o se hace una nueva, la Constitución. Ello hace que, en Suiza, haya una media de 10 referendos al año.

Podría seguir citando ejemplos, en Francia, en Italia, en Noruega,… pero creo que es suficiente.

En resumen, tenemos derecho a decidir. Tenemos derecho a dar nuestra opinión. Volviendo a la cuestión por la que he iniciado el tema. Yo, que no soy nada independentista, defiendo mi derecho a decir NO al igual que defiendo el derecho a decir SI de quienes opinen de forma distinta a la mía.

Reitero, un referéndum, con toda la legitimidad y garantía necesaria, era lo único que pudo haber evitado el follón que tenemos. En estos momentos sigue siendo la única manera de resolverlo.

Los dos únicos referendos hechos en los 39 años de vigencia de la Constitución

Ya estamos en el 2-O y ya vemos que estos dos incapaces siguen soltando testosterona en vez de sentido común. La sueltan porque les va bien, porque siguen cultivando su cortijo y su granero de votos.

El uno, además, con toda la capacidad “constitucional” y “legal” para imponer la razón de estado, la ley y el orden y el respeto a la constitución a base de porrazos, balas de goma, gases lacrimógenos y cargas salvajes contra ciudadanos/as indefensos/as.

Se lo han montado de tal forma que han conseguido que el “principal problema de este país sea lo que han montado en Cataluña”. Ya no es el paro, ni la corrupción, ni la pobreza, ni los políticos. No, ya no. El “grave problema” es la unidad de España.

Ya se oye, y lee, en la prensa y tertulias de orden, la necesidad de convocar elecciones. Muchos y muchas acaban de descubrir la incapacidad política de Rajoy y de Puigdemont y ya claman por unas elecciones. Elecciones que estos embaucadores ganarán de calle porque han conseguido, con la inestimable ayuda mediática, tertuliana y comunicativa, aparecer como defensor de la Ley y el Orden Constitucional el uno y como defensor de la independencia y el derecho a decidir el otro.

No plantearán unas elecciones en clave de resolver la crisis económica, de acabar con la corrupción, de crear empleo digno y con derechos, de acabar con la pobreza, de asegurar la educación y la sanidad pública, de dotar a este país de una fiscalidad más justa y redistributiva. No, las plantearán en esa clave emocional que es la identidad nacional y la bandera. Y en esa clave estos dos incapaces embaucadores saldrán reforzados.

Por eso siguen, siguen como dos gallos, juegan al “mantenella y no enmendalla”, mantienen esa tozudez que enmascara su supina incapacidad política.

Importa muy poco que, al final, las cargas policiales y los porrazos las sufran los de siempre. Importa, muy poco, que se esté normalizando el fascismo (¿se dan cuenta estos y estas españoles/as que están acudiendo a manifestaciones de la ultraderecha fascista?) en nuestras calles y plazas. Importa, muy poco, que el ideario colectivo asuma que la ley se impone a estacazos. Que asuma que las leyes son inamovibles y se cumplen sin discusión.

Una vergonzosa pena. Hace tiempo que debió abrirse una negociación, no hay otro camino. El problema es que estos dos incapaces embaucadores han perdido toda legitimidad. Eso ¿se resuelve con unas elecciones?, no necesariamente. Sin negar la responsabilidad que ambos tienen, es mayor la de quien la tiene mayor. Al Sr.Rajoy se le puede quitar de ahí sin unas elecciones. Hay capacidad suficiente para echarle, a él y al corrupto PP, del Gobierno. La misma mayoría que se negó a apoyar la “mano de hierro” que Rajoy quería aplicar puede sacarle de la Moncloa, pero mucho me temo que el PSOE no está por la labor.

Se resolvería mucho mejor, y de una manera definitiva, si se aceptara que la Constitución del 78 y del régimen que salió de ella, ya no valen, que hay que cambiarla, hay que ir a un nuevo proceso constituyente en el que se recoja, como así dice la carta de derechos de la propia ONU, el derecho a decidir.

Pero parece que tampoco es el caso, aquí también aparece ese tozudo “mantenella y no enmendalla”, a todo tirar un ligero cambio cosmético. Así que, mientras tanto, cuando todo el mundo, Europa incluida, hace un llamamiento claro al diálogo y la negociación, tenemos a estos dos incapaces, fracasados, quemados, apostando a ver quien la echa más gorda.

 

Una bandera es un trozo de tela, generalmente rectangular, que se utiliza para identificar. Casas reales y linajes, señoríos, grupos, naciones,…

Las banderas, bueno las pobres telas no, sino el significado que les han dado, están en el origen, y resultado, de muchas guerras, de mucha sangre, de mucho odio. Hay quien dice, el problema es que se lo cree y lo practica, que se defienden con sangre.

Ayer, en Zaragoza, uno de los elementos que ayudó a calentar la cosa, que llamó a las huestes defensoras de la enseña nacional a presionar a los más de 400 cargos públicos democráticos y más de 100 periodistas acreditados que, en el pabellón Siglo XXI, hablaban de fraternidad, de diálogo, de negociación y de una alternativa al callejón sin salida al que nos han llevado los dos independentismos enfrentados, fue que un vocero pepero, concejal para más señas, lanzó la mentira de que “se habían quitado las banderas del pabellón”. Inmediatamente los más rancio y casposo “compró” la mentira y, enarbolando la enseña patria, se fue a defenderla.

Baste, como ejemplo de mentira y manipulación esta foto en la que, donde han estado siempre, están las banderas que, evidentemente, nadie quitó

Luego, se pudo comprobar que algunas de las enseñas patrias, lucían un águila imperial en vez del escudo constitucional. En otros eventos, cuando han  aparecido las enseñas que identifican al régimen fascista, la gente les ha expulsado. Pero no, aquí no, aquí, además, se juntaron con alguna aragonesa. Parece que el interés común de toda la gente que se concentró a las puertas del pabellón era boicotear el acto de dentro.

Ya se encargaron muchos y muchas, y muchos medios de comunicación, y muchos y muchas tertulianos y tertulianas de señalar que esa asamblea era “un acto proreferéndum catalán”. He llegado a ver titulares que hablaban de la “asamblea bolivariana a favor de Cataluña Independiente”. Una mentira tras otra.

Lo triste, lo verdaderamente triste y preocupante, es que la noticia han sido las banderas, no lo ha sido que representantes políticos democráticos, respaldados por más de 6 millones de votos, han puesto un  poco de cordura, han pedido diálogo y negociación, han reclamado el derecho a decidir en un referéndum pactado y legal.

Está pasando de refilón otro hecho preocupante. El Gobierno, así lo reconocieron los propios mandos policiales que había allí, no podía garantizar la seguridad de quienes estaban dentro del pabellón. No podía hacerlo porque había desplazado efectivos a Cataluña. Es evidente que, por muchos efectivos desplazados a Cataluña, la Delegación del Gobierno en Zaragoza tenía capacidad, y posibilidad, de enviar refuerzos para controlar la situación que generaba la concentración de patriotas, que no dejaban salir a la gente y que llegó a agredir a la Presidenta de Las Cortes de Aragón.

El caso es que no lo hizo, que no identificaron a los “manifestantes que llevaban banderas españolas” aunque era una concentración no autorizada. Lo cierto es que hubo pasividad con la concentración de patriotas. El resultado es que, a las puertas del Pabellón Siglo XXI, se vivieron situaciones más propias del Siglo XX.

Igual que son situaciones propias del siglo pasado, en pleno franquismo, el incautar carteles y folletos, el entrar la policía en sedes de partidos, el prohibir debates y concentraciones, el registrar imprentas,… Está volviendo la época de recortar derechos y libertades y están sirviendo de excusa, y lamentablemente de justificación, la bandera y la unidad de España.

 

 

Perdón por no hablar de esa grave cuestión que llena y ocupa el tiempo, las noticias, las tertulias y, a lo que parece, es la única y grave preocupación de Rajoy y su gobierno.

No voy a hablar de Cataluña, ni de Venezuela, ni de Corea. Podría hablar de las pensiones, de como sube la pobreza a la vez que hay más ricos, de como siguen los procesos judiciales de las tramas corruptas que salpican a esos nacionalistas, unos y otros, que se dan de hostias por el independentismo, de esa igualdad de hombres y mujeres que sigue sin darse, de la porquería de mercado laboral que tenemos,… Pero no, hoy voy a hablar de esas personas abandonadas a las que nadie da respuesta.

Hablaré de las personas refugiadas. Hablo de esos  65,5 millones de personas arrojadas fuera de sus hogares, desplazadas por la violencia y el acoso, por la guerra que intereses geoestratégicos causan en sus países, por la hambruna y la miseria, por la persecución que sufren por ser de minorías, o por ser gays.

¡¡Que mierda de mundo tenemos que saca de sus casas a 65 millones y medios de personas¡¡. ¿No es esto una crisis mundial?, ¿no hay nada que hacer?.

Hablo, también, de esas personas, unos cuantos miles, que ya no son, ni siquiera, refugiadas. Que han muerto ahogadas en el mar intentando un poco de esperanza. Hablo de esos miles y miles de personas que hoy, mañana y pasado, se verán forzadas a huir de sus casas porque sigue la guerra, la violencia, la persecución, el hambre y la miseria.

Hablo de estas personas para denunciar que este gobierno tan preocupado por el órdago independentista, tan defensor de la constitución y de la unidad de España, tan diligente en incautar carteles y urnas, no cumple sus obligaciones ni compromisos.

El Gobierno español, forzado por Europa, asumió el compromiso de acoger a 17.337 refugiados/as. Debía hacerlo antes del 26 de Septiembre de 2017. Hoy, por eso hablo de ello, cuando queda solamente una semana, el Gobierno español tan solo ha acogido a 1983. Le falta acoger a 15.354 y parece que no piensa hacerlo. Es más, según declaró hace poco el Ministro Zoido, “están a la espera de que Europa rebaje esa cuota y, al final, solo tengamos que acoger a unos 7.000”.

A lo que se ve, ni siquiera si consiguen esa impresentable rebaja en el número de personas a acoger, no piensan cumplir.

11 de Septiembre
Hoy la prensa, las noticias, las tertulias, todo el aparato estará al servicio de esa maniobra orquestada a base de banderas, esteladas unas, rojigualdas otras, incluso habrá algunas con águilas imperiales.
Hoy habrá algún espacio para recordar aquel atentado salvaje, como todos los demás, que segó vidas inocentes mientras derribaba torres.
Hoy, solamente algunos y algunas, recordaremos que hace 44 años, en Chile, los militares chilenos acabaron con el gobierno socialista de Salvador Allende.
Allende, con la Unidad Popular, llegó al gobierno a finales de 1970.
Allende, socialista y con un programa político marxista, quería implantar el socialismo mediante una serie de reformas económicas y sociales, la vía chilena al socialismo. Allende quería nacionalizar los recursos y sectores estratégicos, quería dar al pueblo chileno educación, sanidad, vivienda,… quería reconocer autonomía a los pueblos indígenas, quería que su pueblo rompiera las cadenas de la dependencia de los poderes económicos que estaban en manos de capital estadounidense y de las grandes familias burguesas. Quería, en definitiva, que Chile fuera un país más justo, más libre y más democrático.
Lamentablemente la Unidad Popular y Allende llegaron a Chile cuando el imperio, utilizando a la CIA y a los poderes económicos, había decidido que en latinoamérica no se instalaba ningún régimen de izquierdas.
Nixon, lo había dejado muy claro,“no habría más Cubas en América”, así que soltó a Kissinger, a la CIA y puso toda la pasta necesaria para que la izquierda no avanzase en América. No importaba nada apoyar golpes de estado ni ayudar al establecimiento de sangrientas dictaduras militares.
El mecanismo y táctica fue la habitual, presiones a la banca internacional para ahogar la economía chilena, actos desestabilizadores y violentos, atentados de la extrema derecha, compra de medios de comunicación y sobornos de militares y personas influyentes.
Hoy ya se conocen las pruebas de la participación norteamericana en el derribo del gobierno de Allende.
Se conocen porque el Archivo Nacional de Seguridad, en 1998, 25 años después del golpe de Pinochet, desclasificó documentos. En ellos hay: transcripciones de reuniones de agentes de la CIA con militares chilenos, correspondencia entre la estación de la agencia en Santiago y la central en EE UU, recibos de pagos y subvenciones a políticos locales, medidas de boicot a la economía chilena, etc.
A Allende, al “Chicho”, no le dejaron salvar a su pueblo.
Hoy, recordamos a Allende. Lo hacemos sabiendo que tenemos que conseguir abrir las alamedas, sabiendo que mataron el sueño de Allende y las esperanzas del pueblo chileno, pero sabiendo, también, que la lucha continua, que igual que pudo ser en Chile, en 1970, un día será posible y ese día, cuando llegue, no dejaremos que vuelvan a cerrar las alamedas y las llenen de sangre.
¡¡Allende, presente¡¡

Otro más, y no es que me alegre, ni mucho menos. No me alegra, en absoluto, porque demostrar la inoperancia y el cinismo de la Sra. Ministra de Empleo es una pésima noticia para los trabajadores y trabajadoras.

Apenas ha pasado una semana de que Dª Fátima “presumiera” de recuperación, que la calificara de “sana”, “sólida” y “social”, salen las cifras del paro y demuestran que en este mes de agosto se ha roto la racha. Los datos dicen que hay 46.400 personas más registradas en las listas del paro y, lo que es gravísimo, la seguridad social ha perdido 179.485 cotizantes. 

Este Agosto, como todos, es un mes en el tradicionalmente sube el paro. Pero el Agosto de este año ha sido el peor desde 2008. Es consecuencia del mercado laboral que tenemos. Total y absolutamente precario. Se acaba el verano y los miles y miles de contratos precarios y temporales, también, se acaban.

Por mucho que Dª Fátima, D.Mariano, el Gobierno y el PP lo digan no hay recuperación ninguna, no hay “brotes verdes” y lo que se demuestra, día a día, es que la “salida de la crisis” es tan mentirosa como el lucha del PP contra la corrupción.

Un análisis rápido de los datos presenta una paradoja. Es el mes de agosto que más contratos se han firmado (más de 5 millones) y es el mes de agosto en el que más sube el paro. Prueba evidente de la mierda de mercado laboral que tenemos. Es mentira. No se crea empleo, no hay más empleo, lo que hay son más contratos, de menos tiempo y de peor salario.

Es verdad que esta temporada hemos tenido más camareros/as que nunca, un cuarto de los contratos ha sido para atender barras, bares y chiringuitos. Es verdad que, con empleo basura, se ha atendido a los millones de turistas que han venido. Es verdad, también, que el negocio lo han hecho los/as empresarios/as de la hostelería, pero los/as trabajadores/as han puesto el esfuerzo y el trabajo. La “competitividad”, y por tanto el negocio, ha estado cimentado en la explotación de los de siempre. Eso es lo “social” según Dª Fátima.

La mayoría del empleo que se crea es falso, es cubrir con contratos a trozos el que debería ser completo. Hablando del sector de la hostelería,  los sindicatos han denunciado este verano la oferta de trabajo para camareros/as en muchos chiringuitos: contratos de cuatro horas de cotización y sueldo, aunque, eso sí, la jornada era de 12 horas. Esto no es nuevo, si miramos la contratación del sector en 2016 vemos que de los 2,5 millones de contratos firmados, 1,3 millones eran solo de  algunas horas.

Esta es la dura y cruel realidad. Busco datos e informes de la Inspección de trabajo sobre multas o infracciones por abusos e incumplimiento de la legislación laboral. Supongo, pero me asaltan las dudas, que se seguirán realizando, pero lo cierto es que Dª Fátima, y el Gobierno, para “presumir” de “recuperación, “sana”, “sólida” y “social”, están más pendientes de contar contratos laborales, sean como sean esos contratos, que de crear empleos dignos.  

Dicen que hoy, una vez pasado el trance de la vergonzosa y vergonzante declaración en la Audiencia Nacional, Rajoy se va de vacaciones.
Dicen que dará una rueda de prensa de balance de su gestión en este “curso político”.
La dará feliz y satisfecho. No es para menos. A pesar del esperpento de su declaración, a pesar de presidir un partido demostradamente corrupto, ahí está, de Presidente de este país de pandereta.
Dirá, además, que la cosa va como un tiro, que se crea empleo, que baja el paro y que “recorremos (algunos y algunas sí) la senda del crecimiento”.
Añadirá que el único problema que queda es el secesionismo catalán (que bien le viene) y añadirá algo sobre Venezuela (espero que no haga el mismo ridículo de Felipe González y no pida una sublevación militar).
Ahí está, parapetado en su trinchera, protegido por Ciudadanos y apoyado (que caro nos sale a todos y todas ese apoyo) por esos nacionalismos de los que reniega.
Ha pasado un “curso político” y ahí siguen, vigentes y sin derogar, las reformas laborales, la Ley Mordaza, el ataque a las pensiones, la LOMCE, los recortes en gasto social,….
Tiene que estar (por mucho que nos joda a los y las demás) contento y satisfecho. El régimen encantado, todo sigue adelante. El sistema feliz, los ricos y ricas son cada vez más ricos y ricas, crecen los beneficios de la banca, de las empresas eléctricas, de las empresas de IBEX y, para entretener al personal, ya vuelve el futbol.
Feliz y satisfecho porque puede decir “misión cumplida”, puede hacerlo porque, aunque no tiene mayoría, llegó al Gobierno gracias al voto a favor de Ciudadanos y a la abstención del PSOE. Sigue ahí porque una moción de censura planteada por Unidos Podemos fue tumbada, con algunos peregrinos argumentos en algún caso, por quienes han posibilitado que Rajoy sea Presidente y sigue ahí porque hay unos millones de personas que le votan y, por lo que siguen diciendo las encuestas, van a seguir votando.
Así que Rajoy, se va satisfecho y, para desgracia de la mayoría de gente de este país, repite en Septiembre.
En septiembre, también repiten los demás. Espero, y deseo, que la izquierda no repita errores, que sea capaz de entenderse y que se ponga a trabajar para echar, cuanto antes, a esta gente.