Mañana, en el Pleno Municipal de Zaragoza, el equipo de Gobierno que forman PP y Ciudadanos presenta una moción para exigir la retirada de la Ley de Memoria Democrática recientemente aprobada en el Congreso.

La Moción, que saldrá adelante porque tienen mayoría y contarán, además, con el apoyo de Vox, es esta que, literalmente, transcribo: Moción presentada conjuntamente por los grupos municipales Popular y Ciudadanos, en el sentido de instar al Gobierno de España a retirar la Ley deMemoria Democrática por buscar la ruptura del pacto de reconciliación entre españoles e impulsar una Ley de Memoria, Dignidad y Reparación de todas las víctimas del terrorismo, facilitando la investigación de todos los crímenes así como la protección de la memoria de las víctimas del terrorismo y la prohibición de actos de homenaje a los terroristas.

Las Asociaciones memorialistas, integradas en PAMA (Plataforma de Acción por la Memoria de Aragón, vamos a intervenir en defensa de las víctimas del franquismo y reclamando, una vez más, que se haga justicia.

Resultará muy difícil hacer una intervención serena y razonada en un tema tan serio por cuanto tenemos que debatir con quienes demuestran una carencia absoluta de esas dos cosas tan necesarias en una democracia.

La propuesta no se basa en la serenidad, ni en la reconciliación que invocan. Estoy seguro de que, ni siquiera conocen, o han leído, la ley que quieren que retire el Gobierno. Su propuesta se hace desde el rencor, desde el ajuste de cuentas, desde el desprecio absoluto hacia quienes sufrieron el odio asesino de la dictadura franquista durante más de 40 años.

Tampoco se basa en la razón. Esa moción no puede ser producto de un hecho razonado, no puede ser el resultado de un proceso de reflexión. Es producto de un juicio de valor que sale de las vísceras, no del entendimiento. ¿Por qué les molesta la definición de víctimas del franquismo que se hace?, ¿por qué no quieren un censo completo de todas ellas?, ¿por qué les molesta que se haga un mapa completo de las fosas que, después de 44 años de democracia, siguen teniendo abandonadas a cientos de miles de personas asesinadas por barrancos y cunetas?, ¿les parece mal que sea el estado quien asuma su búsqueda e identificación?, ¿tienen algo que decir sobre las víctimas asesinadas en el municipio de Zaragoza que esperan su identificación y la recuperación de su dignidad?, ¿se oponen a que haya un banco de ADN que ayude a la identificación?, ¿les supera que se reconozca la importancia de la mujer en la lucha y resistencia contra el franquismo?, ¿No quieren que la Memoria Democrática llegue a las aulas para revertir el daño de esa historia mentirosa y fascista que impuso el franquismo?, ¿está mal que se prohiban las fundaciones que ensalzan la figura de un dictador?.

¿Qué persona que se considere demócrata puede exigir que no se apliquen estas cosas que, en otros países que han sufrido dictaduras sanguinarias, se aplican y que así lo reclama el derecho internacional?. De verdad, creo que no se la han leído siquiera y actúan al dictado de lo que les mandan desde Madrid.

Tan solo puede molestar esta ley a quienes están muy a gusto con la impunidad de la que goza el franquismo en este país. ¿Es por eso, porque les molesta que se de un paso hacia la verdad, la justicia y la reparación, por lo que ya han prometido derogarla si llegan a gobernar?. Dicen que esta ley “busca la ruptura del pacto de reconciliación entre españoles”. ¿Digan cuando se pactó que los crímenes del franquismo quedaran impunes?. En reiteradas ocasiones la ONU, y otros organismos, han recordado a este país las obligaciones internacionales asumidas por España, pero para vergüenza nuestra; por lo que vemos, a PP y Ciudadanos, no les produce ningún rubor, este país sigue sin declarar imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad.

44 años de democracia han pasado ya, pero no se ha hecho justicia y la justicia no hace más que poner trabas e impedimentos para investigar y juzgar desapariciones forzosas, bebés robados, mano de obra esclava, expolios y para la localización y exhumación de fosas.

PP y Ciudadanos, al igual que VOX y la derecha más rancia y casposa, utilizan un antidemocrático doble rasero con las víctimas del terror asesino. Para ellos/as no existen las que causó el franquismo, no hay asesinados/as por el terror franquista que asoló durante más de 40 años este país. Estas víctimas no merecen ningún homenaje, ni reconocimiento alguno. Tampoco, a su parecer, tienen derecho a que se les devuelva su dignidad. Ni es necesario proteger su memoria, ni hace falta investigar todos los crímenes que cometió la dictadura asesina.

Este país no será verdaderamente democrático mientras no se abra paso la Verdad, mientras no se devuelva la Dignidad a quienes el franquismo se la quitó, mientras no haya Reparación y mientras no se haga Justicia y se acabe con la impunidad del franquismo. Por eso, nosotros y nosotras seguiremos trabajando por ello.

Es un dicho muy conocido que se usa para señalar ese sentido gregario que lleva a juntarse a gentes de igual, similar, o parecido comportamiento censurable.

Resulta que el próximo día 14 de Julio se va a votar, y a lo que parece aprobar, la nueva ley de Memoria Democrática. Hay que reconocer que esta nueva Ley, en relación con la vigente de 2007 (gobierno de Zapatero), tiene avances importantes.

Leyendo la ley vemos que recoge bastantes de las cosas que desde las asociaciones memorialistas y desde las asociaciones de familiares de víctimas del fraquismo se han venido reclamando.

Establece una amplia definición de víctima del franquismo; obliga a la creación de un censo de todas ellas; actualizará el mapa de fosas comunes y, algo especialmente importante, será responsabilidad del estado la búsqueda de personas desaparecidas y las exhumaciones. Para ello se crea un banco de ADN, se reconoce la importancia de la lucha de las mujeres contra el franquismo y se incluye la obligatoriedad del estudio y conocimiento de la memoria democrática en el ámbito educativo.

También, ya era hora, declara la nulidad de los tribunales franquistas y sus sentencias; se crea un Banco de ADN; se destaca la memoria y la investigación de la lucha de las mujeres y se implementa el estudio obligatorio de la memoria histórica en el ámbito educativo, entre otros temas».

Si miramos para atrás y vemos lo sucedido en otros países que han sufrido dictaduras fascistas, genocidas y asesinas, este país sigue teniendo una deuda democrática con su historia y con quienes fueron las víctimas del franquismo.

Ya dice mucho de lo que le queda por recorrer a este país, que la primera Ley de memoria democrática fue en 2007. Hacía ya 32 años que había muerto, con todos los honores, el dictador y ya llevábamos 29 años de democracia.

Con todo fue una ley tan timorata, y ha tenido tan poco desarrollo, que esta que se aprobará representa un buen avance.

Sin embargo, entre otras cuestiones de menor calado, esta nueva Ley de Memoria Democrática vuelve a ser una oportunidad perdida de hacer justicia y saldar la deuda democrática que este país tiene con quienes, por defender la legitimidad constitucional, por combatir, y por resistir contra el franquismo, fueron asesinados/as, torturados/as, obligados/as al exilio, fueron trabajadores esclavos, sufrieron el robo de bebés y el expolio de sus propiedades.

Esta ley deja vigente la Ley de Amnistía de 1975, esa ley contraria al derecho internacional que considera crímenes de lesa humanidad las violaciones de los derechos humanos cometidos por el franquismo. Por eso, en este país, a diferencia de Alemania, Italia, Chile, Argentina,… el franquismo sigue impune.

Esta Ley que se va a probar tampoco anula la Ley franquista de «Secretos Oficiales», que es de 1968 y es la que impide la investigación de muchos de los crímenes y robos de bebés producidos.

Por eso, aunque reconozco el importante avance que esta Ley significa, seguiré trabajando para que, algún día, en este puñetero país, se salde esa deuda y se llegue a la Memoria, la Verdad, la Justicia y la Reparación.

Mientras tanto, y para que seamos conscientes de lo queda por hacer en esta materia, tomemos nota de que la derecha recalcitrante, la derecha reaccionaria y personajes impresentables, ya rebuznan en su contra.

Ya lo ven. Dios los cría.

Ya saben que el PP, todo el PP, está de acuerdo y, por consiguiente apoya, esa genialidad de la inefable Díaz Ayuso consistente en dar becas de ayuda para estudio de sus hijos e hijas a quienes tengan rentas anuales de 100.000 € e, incluso, a quienes según el nº de hijos/as, cobren más.

El gobierno madrileño, y recuerden que le parece bien a Feijoo y al PP y a Vox que lo aplaude también, ha decidido que pueden optar a beca aquellas parejas con un/a hijo/a que ingresen hasta 107.739 euros, o aquellas parejas con dos niños/as que tengan unos ingresos globales de 143.652 euros; o las que tengan tres hijos/as y unos ingresos en el hogar de 179.565 euros.

Antes de seguir, permítanme que les de unos datos. El salario medio en España (datos de 2021 publicados por el INE) es de 1.751 € mensuales lo que, considerando 14 pagas anuales, lo eleva hasta los 24.514 € anuales. Tengan en cuenta, además, que a ese salario medio no llega la gente que cobra ese SMI que el PP votó en contra. Piensen, además, que la última encuesta sobre calidad de vida, sitúa a los hogares que tienen 2 adultos y dos menores en los umbrales de la pobreza si sus rentas anuales no llegan a los 20.024 € y que añade que el 28% de la población española está en riesgo de pobreza.

Pues bien, en este marco, nos sale Dª Isabel, con una propuesta absolutamente ultraliberal que, resumida viene a significar lo siguiente. Adjudicar con dinero público becas de ayuda a quienes tienen más pasta significa que, quienes tenemos menos ingresos, ponemos dinero (nuestros impuestos) para ayudar a que los/as papás y mamás que más ingresan lleven a sus hijos e hijas a los colegios privados que, resultado de los conciertos, también los pagamos entre todas y todos.

Así, para gozo del peperío y de las derechas de siempre, se cumple uno de los axiomas del capitalismo que es vivir a costa del o la pobre explotado/a. Lo cierto es que con estas becas ayudan, financian, dan un cheque regalo, a quienes no tienen problemas económicos, a quienes les importa muy poco la factura de la luz o el coste de llenar el depósito del coche. Lo que menos le importa a esta gente es que el «regalito» es a costa del dinero de quienes tienen menos recursos, de quienes sufren el atraco diario de eléctricas y petroleras, de quienes no pueden salir de vacaciones, de quienes las pasan canutas para llegar a fin de mes.

Resulta obsceno e indecente que, en una burla cruel del personal, justifiquen ese nuevo saqueo del erario público, apelando a «defender la libertad de elección de centro y la igualdad de oportunidades». Nadie niega el derecho de la gente a llevar a sus hijos/as al colegio que consideren, pero lo que sí negamos es que, habiendo centros públicos, tengamos que pagar entre todas y todos centros privados.

Hago inciso sobre eso de la «igualdad de oportunidades» porque me parece todavía más inmoral. Regalan recursos a lo que llaman «clases medias» por defender la «igualdad de oportunidades» pero les mantienen en la brecha de la discriminación laboral, económica y social a quienes viven en un hogar que no llega a fin de mes, a quienes tienen que trabajar en condiciones leoninas y compaginar sus estudios, a quienes tienen que compartir con 3 o 4 personas más los reducidos metros de una vivienda pequeña y cara, a quienes soportan las carencias y deficiencias de una educación pública empobrecida.

Las becas, en un país democrático, son para ayudar a quienes lo necesitan. Son parte de las políticas de redistribución de la riqueza para garantizar el acceso al derecho a la educación. Para ayudar a quienes, por cuestiones económicas, no pueden llegar a esa formación universitaria o de formación profesional a la que aspiran. Para ayudar a que los hijos e hijas de las familias de la clase trabajadora puedan seguir estudiando.

Lo cierto es que, esa libertad a la madrileña que proclama esta gente, una vez más, esquilma recursos públicos y se los mete en el bolsillo a las rentas más altas. Eso es lo que hay detrás de esta decisión. eso es lo que son las políticas liberales de la derecha. Piénsenlo cuando, en las próximas, vayan a votar. Y no se dejen llevar de eso de que «me tomo las cañas que quiero» porque las cañas, como las becas, las pagan vdes.

El último ha dejado 22 muertes. 19 niños y niñas, 2 maestras y el propio tiroteador.

Como siempre, cada vez que esto pasa, y en Estados Unidos pasa muy a menudo, sale al debate público el tema de si hay que prohibir o no la venta y tenencia de armas.

La evidencia es que, en ese país que se presenta muy a menudo como el paladín de los derechos y libertades, el tener un arma (o varias) en casa, el llevarla lista para disparar, el poder comprar un rifle si tienes 18 años, o una pistola si tienes 21, es legal y constitucional.

Resulta que, en ese puñetero país, el derecho a llevar armas está al mismo nivel que el de la libertad de expresión, o el de libertad de reunión o el de libertad de religión.

Los datos (adjunto los que publica 20 minutos) señalan que más de 100 personas mueren al día por disparos de arma de fuego.

Con todo, y tras la masacre última, una vez más vuelve a salir la derecha más rancia, los/as demócratas de toda la vida, la secta del trumpismo, ese lobby que es la Asociación Nacional del Rifle, la industria armamentística, y toda una cuadrilla de tarados y taradas, y dicen que no, que para evitar estas cosas lo que hay que hacer es ponerle una pistola a cada profesor y profesora.

Lo de prohibir las armas, para toda esta gentuza es una gilipollez.

Invocan la 2ª enmienda de la Constitución que, literalmente, dice: «Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas».

Lo que nadie dice es que esa enmienda viene de 1791 (mira que ha llovido, y ha habido guerras, y asesinatos, y tiroteos, y masacres,… desde entonces), recién estrenada la independencia de los EEUU tras la guerra con Inglaterra, que por aquel entonces el territorio de los EEUU era un tercio del actual (luego ya saben, se expandió hacia el oeste y llegó al Pacífico). Las milicias (que es a lo que alude la famosa enmienda) habían sido importantes en la guerra y no había un ejército federal organizado.

Como puede verse, la tan invocada enmienda, no habla del derecho de cada ciudadano/a. Habla de colectivo ya que tanto la palabra «milicia», como la de «pueblo» así lo indican.

Más allá de este debate lo cierto es que hoy en día es perfectamente legal en EEUU tener y llevar armas, y así les va. En vez de desarrollar la cultura de la paz, del diálogo, de la relación no violenta, dicen que la gente lleve más armas para defenderse.

No se me olvida que, en este puñetero país, hay un partido que defiende la barra libre para la tenencia de armas.

Ni se me olvida que, a lo que parece, volvemos a esa máxima que expresó, hace 17 siglos, el romano Flavio Vegecio Renato que decía, «si vis pacem, para bellum» que dicho en castellano, como casi todo el mundo sabe, invita a prepararse para la guerra si es que se quiere la paz. Un detalle, de esta frase viene el nombre de una de las pistolas más famosas, y utilizadas, la «parabellum».

Lo que vemos es que preparando la guerra, más allá de incrementar los gastos militares, no llega la paz. Lo demuestran las guerras actuales que, aunque solo nos hablan de la de Ucrania, hay por este planeta.

La paz nunca puede venir de la mano de las armas. Ni se evitarán las masacres y tiroteos llenando las aulas, las calles y los centros comerciales de gente armada.

La paz, y los derechos y las libertades democráticas, se consiguen cultivando, enseñando y aplicando toda una serie de valores, actitudes y comportamientos, que rechazan la violencia, previenen los conflictos y se apoyan en el diálogo.

Antonio Machado, ese poeta social que el franquismo nos ocultó, hablaba en  su poema “ El mañana efímero” de esa España inferior, de “charanga y pandereta”, que “ora y bosteza”, y que es “devota de Frascuelo y María”.

Ese poema, que Machado publicó en 1913, es una denuncia de la decadencia intelectual y del atraso moral de la sociedad española anclada en tradiciones y costumbres.

Desgraciadamente esa España rancia y caduca fue consolidada por el franquismo que, tras una guerra, tras un genocidio asesino, gobernó este país durante más de 40 años.

Fueron los tiempos del refuerzo de ese modelo social que venía de siglos anteriores, en los que se valoraban la caza y los toros más que la cultura, en los que las gentes de orden, según nos contaban el Nodo y la prensa rosa, pasaban el día y la noche por fiestas de alto copete y saraos flamencos.

El franquismo, además de apoyarse en viejas costumbres y tradiciones, nos dejó unas instituciones caducas, viejas y de siglos pasados. Una de ellas fue la monarquía y, como cabeza visible de ella, el Borbón que la historia oficial conoce como Juan Carlos I, pero que la historia real nos dice que es un delincuente fiscal, un evasor de impuestos, un comisionista ilegal y un típico personaje de vida y maneras muy poco consecuentes con su figura constitucional de jefe del estado.

Somos muchos y muchas quienes pensamos que este país no ha evolucionado, que sigue siendo ese machadiano de “charanga y pandereta”. Nos toca vivir en un país muy rancio, con una estructura social y política que no debería tener cabida en una democracia moderna del siglo XXI.

Es un absurdo que, en una democracia, no podamos elegir a nuestro jefe de Estado y que lo tengamos impuesto.

Nos “convencieron” de que eso, para llegar a la democracia, era el mejor camino. Esa decisión, que acabó plasmada en nuestra Constitución, ha hecho que siga presente en nuestro modelo social y cultural actual una tendencia al vasallaje, que mucha gente, y no solo quienes se declaran abiertamente monárquicos/as, ha interiorizado y se siente súbdito/a antes que ciudadano/a. Este sin sentido democrático, apoyado por una continuada defensa de la institución monárquica como garante, y conseguidora, de la democracia, ha conseguido que el personal, como regla general, sienta respeto por la monarquía y se justifiquen, e incluso comprendan, sus desmanes, devaneos y delitos.

La valoración pública, mediática y ciudadana que estamos viendo de la vuelta de un delincuente, por muy emérito y campechano que sea, al país de cuya ciudadanía se ha burlado, es la prueba palpable de que esa España rancia, servil, sumisa y patriota que se formó bajo la dictadura franquista despierta.

Vuelve esa España indeseable, miserable y corta de miras que impone su patriotismo trufado de toros, caza e incultura. Esa España que Berlanga mostró en sus geniales películas sigue presente.

Esta España rancia de reyes, cuñados y curas es la que desahucia a la gente mientras rescata bancos, es la que privatiza la educación, la que convierte en negocio las listas de espera sanitarias, la que se escandaliza por una subida del SMI. Esta España es la que ahora vitorea a un rey corrupto, la que justifica la evasión fiscal de futbolistas o tenistas de élite, la que cree que el que no roba en este país es porque no puede, la que asume que el señorito ha nacido para explotar mientras vive de las rentas heredadas. Es la misma que sale a la calle con banderas, caballos engalanados y modelitos de diseño de cacique cazador, para defender, dicen, el medio rural.

Esa España casposa, caduca y trasnochada, está ahí. Tenemos un alcalde democrático que está exultante porque un demostrado delincuente va a su pueblo. Los vítores al rey ladrón, los/as cientos de periodistas que se acreditan para estar pendientes de las gracias de un evasor de capitales, y la campaña mediática y publicitaria para blanquear a la monarquía, lo demuestra.

Como señalaba Machado, “esa España inferior que ora y embiste tendrá luengo parto de varones amantes de sagradas tradiciones”.

Ahí están, ahí los tenemos

¿Vamos a dejar este país en sus manos?. Empecemos por salir hoy a las calles a gritar ¡¡Basta de Impunidad¡¡

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Un mes de Abril, en 1931, hace 91 años, este país vivió la libertad y la esperanza que significó la proclamación de la II República Española.

Abril es un buen mes para compartir recuerdos, hacer memoria, rendir homenaje a la República y a los republicanos y republicanas muertos en su defensa pero también, para renovar el compromiso con los ideales y valores republicanos de Libertad, de Justicia, de Igualdad y de Fraternidad que están vigentes y que, hoy más que nunca, son necesarios en la sociedad actual.

Quiero un estado justo y libre, sin hipotecas dinásticas ni religiosas. Creo que es el momento de apostar por una nueva forma de gobierno, por un nuevo proceso constituyente .

La historia nos demuestra que el sufragio universal, la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la participación ciudadana en el gobierno de los asuntos públicos,… son derechos ciudadanos y sabemos que, cuando más y mejor se han respetado, ha sido bajo gobiernos republicanos.

Soy, y me siento, republicano. Sigo creyendo que, un día, llegará un mundo en paz y libertad, una sociedad más justa y una ciudadanía más libre. Y se es libre cuando se tiene un empleo estable y de calidad, cuando se accede a una vivienda digna, cuando la educación es pública, laica y de calidad, cuando la sanidad es pública y universal, cuando los servicios públicos llegan a toda la ciudadanía, cuando la ciudadanía participa y decide, cuando hay una igualdad real entre mujeres y hombres, cuando se renuncia a la guerra,… Creo que eso, que todo eso, es posible en un estado republicano que apoye toda su acción de gobierno en la Libertad, en la Justicia, en la Igualdad y en la Fraternidad.

Algún día mandaremos al carajo a la monarquía y volveremos a cantar esto que se cantaba por las calles hace 91 años:

«¡No se ha ido,

que le hemos barrido!

¡No se ha marchado,

que le hemos echado»

La Fundación 14 de Abril organiza un ciclo de actividades para celebrar este Abril Republicano, para hablar de la república y sus valores, para recordar y homenajear, para conocer, para debatir sobre la actualidad y necesidad de los valores republicanos y su vigencia en una sociedad democrática.

Las actividades empiezan el próximo martes, día 19 y todavía puedes inscribirte para participar. Tienes toda la información en http://www.14deabril.com

Ni se traiciona, porque eso es lo que hace Pedro Sánchez al dar por buenas las pretensiones de Marruecos.

Quizá es bueno recordar (pueden hacerlo si buscan la Ley 40/1975, de 19 de Noviembre) que España decide «Próximo a culminar el proceso de descolonización de dicho territorio, de conformidad con lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas, procede promulgar la norma legal adecuada para llevar a buen fin dicho proceso y que faculte al Gobierno para adoptar las medidas al efecto». Esa ley, que firma Juan Carlos de Borbón, como príncipe de España, dice como no podía ser de otra manera, que el proceso de descolonización (reconoce que es la potencia colonizadora) debe hacerse de conformidad con lo establecido en la Carta de Naciones Unidas.

Esa ley, resultado de la cesión al chantaje marroquí de la «Marcha Verde» añade que «el Gobierno dará cuenta razonada de todo a las Cortes».

Nunca, ni tan siquiera en las cortes franquistas, se dio cuenta de nada

El Sahara Occidental, desde 1963, como ven desde antes de la «marcha verde«, tenía internacionalmente reconocido el estatus de “territorio pendiente de descolonización”. Eso, según el derecho internacional, quería decir que la potencia colonizadora, España, solo podía dejar el territorio colonizado de una de las dos maneras que el derecho internacional, firmado por España, establece.

Las dos formas legales y posibles eran: mediante celebración de un referéndum (así lo había aprobado la propia ONU, y así lo reconocía el Tribunal Internacional de Justicia) o transferir la administración del territorio al Consejo de Administración Fiduciaria que es el organismo de la ONU para administrar territorios puestos bajo su gestión y administración. Como ven nunca entregar el territorio a Marruecos.

Ninguna de esas dos cosas se han hecho y, aunque España ha dejado de ejercer de administración del Sahara, no puede hacer dejación de la responsabilidad jurídica.

Cierto es que, de no haber estado el Frente Polisario y de no haberse creado la RASD, la inacción y abandono del Sahara y del pueblo saharaui echa por este país habría permitido que Marruecos se anexionara el Sáhara sin mayor problema.

Pero el pueblo saharaui se defendió y defendió su territorio entrando en guerra con Marruecos y Mauritania.

Mauritania se retiró de los territorios que le habían tocado en ese reparto permitido por España e, incluso, reconoció a la RASD. Marruecos continuó la guerra hasta que, tras 16 años se firmase el alto el fuego en 1991.

El alto el fuego incluía un plan de paz que establecía la celebración de un Referéndum de autodeterminación. Es más se envío a la zona la MINURSO (MIsión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental) y allí siguen aunque del referéndum de autodeterminación nuna más se supo.

Con todo Marruecos lo ha bloquedao, los organismos internacionales no han exigido a Marruecos (ya ven como exigen en otros sitios) nada y los gobiernos españoles de turno se han caracterizado por una inacción reiterada y calculada que disfrazaban de neutralidad.

Marruecos ha chantajeado y chantajea de siempre con temas vitales como la inmigración, los controles del terrorismo y del tráfico de drogas y utiliza la influencia política, económica y estratégica que le presta el «amigo americano» y, nos encontramos con que, de pronto, Pedro Sánchez pega un volantazo y da por buenas las pretensiones marroquíes.

Algún día puede que explique lo inexplicable, pero hoy hay que salir a las calles, hay que decir claramente que el Sahara no se Vende y hay que defender el derecho del pueblo saharaui a decidir sobre su futuro.

¡¡Sahara Libre¡¡

Entiendo el cabreo del personal. La cosa está muy jodida, cuesta mucho llegar a fin de mes, nos suben las cosas, las eléctricas y las petroleras nos atracan todos los días y la guerra empieza a dejar ver sus efectos colaterales.

Por eso, supongo, las calles están llenas estos días de gente cabreada.

La verdad es que he visto que estas manifestaciones de gentes cabreadas estaban llenas de banderas. Mira que llevo manifestaciones, piquetes, huelgas y concentraciones en mi mochila y jamás, en ninguna de ellas, estaba la bandera patria.

No estaba, ni está, cuando pedimos empleo digno, ni cuando defendemos la sanidad y la educación públicas, ni cuando rechazamos y condenamos el machismo asesino, ni cuando condenamos el racismo, ni cuando condenamos el fascismo, ni cuando defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo saharui, ni cuando denunciamos las violaciones de los derechos del pueblo palestino…

Resulta que estas manifestaciones embanderadas las apoyan quienes dicen que el personal no llega a fin de mes, pero votan en contra de la subida del SMI.

Las apoyan quienes quieren que se quiten impuestos pero que no se toque los beneficios de las eléctricas y de las petroleras o quienes, son los/as mismos/as, reclaman el derecho de las gentes del campo pero votan en contra de la ley que prohibe vender en pérdidas.

Es muy curioso ver a estas gentes tan «preocupadas por el medio rural» pero no apoyan las exigencias para que la banca tenga que atender presencialmente a las personas, especialmente a las mayores que viven en nuestros pueblos, ni les preocupa un excremento la brecha digital o la falta de trenes y transporte público. Y que voy a contarles de otras cosas como las macrogranjas y la especulación del suelo rural para explotarlo a base de molinos y placas solares.

Eso sí, viva la caza, y viva el toro, y viva el cacique de turno que va a las manifestaciones a lucir sus galas en el caballo de paseo. ¡Quien nos iba a decir hace unos años que veríamos en la realidad la escopeta nacional de Berlanga¡

La consigna es el Gobierno nos jode, el Gobierno nos roba, el Gobierno no nos quita los impuestos.

Casualmente, quienes claman y reclaman la retirada de impuestos, exigen más ayudas públicas, más subvenciones.

Pero, miren bien para quien las piden, ¿para ese obrero/a que no llega a finde mes?, lean bien sus propuestas.

Luego viene aquello de cargar contra políticos/as y sindicatos de clase.

Tenemos la cosa jodida, ciertamente, pero yo no llego a imaginarme como estaríamos si esta gente que se aprovecha del cabreo generalizado, para convocar a las masas y sacar sus banderas, hubiera gobernado estos dos últimos años: Borrascas varias, un volcán en erupción , una pandemia descontrolada, una guerra….

Con todo ahí quedan los ERTES, las subidas del SMI, el IMV, la revalorización de las pensiones, la mejora del mercado laboral y algunas otras cuestiones de calado social y, ciertamente hay otras que están pendientes pero que, si vuelven estas gentes a la Moncloa, ni siquiera estarán en la agenda.

Para finalizar, todo el clamor es quitar impuestos. ¿Sabe la mayoría de la gente que estos días ha salido a la calle lo que pasaría con la educación, con la sanidad, con la dependencia, con las vacunas, con el paro o con los subsidios y ayudas, si se quitaran los impuestos?.

Pero, cada vez que hablas de nacionalizar las eléctricas, o la banca, nos llaman rojocomunistasbolivarianos.

Claro, me dirán, ¿y qué propones?. Pues algunos/as lo tenemos muy claro. Hay que acabar con este sistema explotador. Como no se hace de la noche a la mañana, empecemos por reforzar el estado social, pongamos una fiscalidad democrática, progresiva y directa, metamos mano seria a la corrupción, recuperemos el control público de sectores estratégicos, dejémonos de embarcarnos en aventuras militares imperialistas, y elevemos el nivel de nuestra democracia con una nueva constitución que asegure una verdadera separación de poderes, acabe con esa anomalía de siglos pasados que es la monarquía y declare que este estado es laico y deja de financiar a la iglesia.

Pero claro, a lo que se ve, estas cosas solo las decimos los/as rojos/as y debemos ser cada vez menos. Una pena, pero bueno, pues eso, que viva el vino, y la caza, y los toros y que la fiesta no la pague nadie, que la pague el estado pero que no cobre impuestos. ¡¡ Ya me explicarán como¡¡

8 M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora

No es cosa de ponerse un pañuelo morado, de ir a las manifestaciones de hoy, y de esperar un nuevo 8 M.

Hoy hay que salir a las calles, hay que estar al lado de nuestras compañeras, pero no hay que hacerlo solo porque hoy sea 8 de Marzo. Todos los días deberían ser 8 M y llenar la vida de la lucha por los derechos de la mujer.

Hoy hay que recordar, no nos olvidemos, a aquellas trabajadoras asesinadas en una fábrica de Nueva York por estar en huelga defendiendo sus derechos.

Todos los días, pero hoy especialmente, hay que decir:

Que no podemos consentir la discriminación negativa que sufren las mujeres a todos los niveles sociales, salariales, laborales.

Que no es aceptable que la mujer soporte la contratación precaria.

Que no es justo que la mujer tenga todas las trabas para su desarrollo personal, laboral y profesional

Que hay que erradicar el machismo asesino.

Que hay que conseguir la igualdad real.

Que hay que decir basta ya a quienes quieren volver a la mujer al estado de sumisa, obediente y en casa.

Que queremos un mundo mejor, más justo y más democrático en el que cese toda discriminación hacia la mujer.

Que la igualdad no se da aunque nuestra caduca constitución la proclame.

Que los derechos de la mujer siguen siendo una de las asignaturas olvidadas.

Pero, además, hoy hay que homenajear a todas las luchadoras por la libertad y los derechos de la mujer.

Finalmente hoy, aunque también es para todos los días, hoy hay que apoyar la lucha feminista.

¡¡Gracias por vuestra lucha compañeras¡¡

Si, ya se que se está pendiente de Ucrania. Ya oigo y veo como se clama por el orden internacional, por el respeto a la soberanía de un país. Veo y oigo como se condena la ocupación que está sufriendo el pueblo ucraniano. Veo y oigo como se envían armas y equipos a Ucrania para defenderse de la agresión, veo y oigo como se imponen sanciones a Rusia y como, incluso, se llega a pedir que la OTAN intervenga como fuerza liberadora.

Pero se, también, que hoy se cumple el 46 aniversario de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) porque el pueblo saharaui fue abandonado por España que, era y es, la potencia colonizadora. Era el 26 de Febrero de 1976, cuando España abdicó de sus responsabilidades legales y entregó el Sahara Occidental a Marruecos.

El Gobierno español, presidido por el Borbón heredero de Franco, incumplió sus obligaciones y entregó el Sahara a Marruecos.

Lo justificó por la «presión internacional». Esa presión fue la «Marcha Verde», organizada por Hassan II, asesorado por EEUU y financiado por los petrodólares saudíes.

El pueblo saharaui, durante estos 46 años, ha sido abandonado por la comunidad internacional, sigue abandonado por España que, por otra parte, es aliada y amiga preferente de Marruecos y, por consiguiente, complice de la represión que sufren los y las saharauis.

Desde ese día, el gobierno de la RASD mantiene la lucha del pueblo saharaui por la autodeterminación, hasta 1991 lo hizo en guerra con Marruecos. Desde ese año, tras la firma de un alto el fuego con Marruecos bajo la tutela de la ONU, lucha por la autodeterminación por medios exclusivamente políticos y diplomáticos. La mayor parte del territorio de la RASD sigue en manos de Marruecos; solo una pequeña porción, los llamados territorios liberados, es territorio libre.

Desde ese día el pueblo saharaui, con la dignidad que le caracteriza, sigue resistiendo, sigue defendiendo su derecho a vivir en su tierra, a tener un estado, a vivir en paz y libertad. Resiste a pesar de la persecución, del encarcelamiento, de la tortura, de la muerte, de la desaparición forzada que sufren quienes viven en las ciudades ocupadas ilegalmente por Marruecos. Resisten en sus territorios liberados, al otro lado de ese vergonzante muro de 2.700 Km que divide su tierra. Resisten en los campamentos del desierto sobreviviendo gracias a la ayuda humanitaria internacional, cada vez más escasa. Resisten todos y cada uno de los intentos de Marruecos de quedarse con el Sáhara para explotar libremente sus recursos. Resisten la indiferencia internacional que mira para otro lado.

En los campamentos de Refugiados de la región argelina de Tinduf, viven más de 165.000 saharauis, esperando la vuelta a su tierra. Lo hacen en unas condiciones climatológicas extremas y con una economía que depende al 100 por 100 de la ayuda internacional. A pesar de todo el gobierno de la RASD ha conseguido dotar a su población en el exilio de unas condiciones de vida mínimamente dignas, garantizando una educación y una sanidad gratuitas e universales.

Hoy, una vez más, denunciamos el cinismo y la doble vara de medir de eso se se ha dado en llamar la «comunidad internacional».

Hoy, como siempre, gritamos ¡¡Sahara Libre¡¡