Bueno, pues ya están en la prensa mis datos referentes a lo que cobro (bastaba con mirar los presupuestos de las Cortes), las hipotecas que (como miles de personas) tengo, el coche de siete años y que no tengo seguros de vida, ni ahorros, ni planes de pensiones, ni acciones en ningún sitio. Ya se sabe, también, que la tercera parte de mis ingresos van a Izquierda Unida.

Una vez hecho este (consentido porque he facilitado yo los datos) “estriptease” de una parte de mi privacidad la prensa dice que ya soy más transparente. Dice que la “clase política”, responsable del escándalo ciudadano de la corrupción, tenía que hacer públicos sus rentas y patrimonios.

Sigue diciendo la prensa que “la clase política” no tenía más remedio que hacer ésto porque la corrupción afecta a “todos los partidos” y a “todas las instancias”.

De hecho,como todos, corruptos o no, he sido y soy tratado. Se piden y reclaman mis datos por si acaso, porque tengo la obligación de ser trasparente. ¿Cuando no lo he sido?. Sabe todo el mundo donde vivo, a que supermercado voy a comprar, mi ritmo de vida, el pueblo donde descanso a ratos,….

¿Veremos en la prensa las declaraciones de hacienda de Botín, de Rosell, de los Consejeros de los Consejos de Administración, de los obispos,… No, claro que no, me indican. La corrupción afecta a los políticos y por eso es a los políticos a los que hay que investigar. ¿A todos pregunto?. ¿todos somos sospechosos?.

Bueno, es evidente que la corrupción, que es escandalosa, tiene nombre y apellidos: Urdangarín, Matas, Pujol, González, Pallerols, Guerrero, Fabra, Baltar y ahora, Bárcenas. Estos señores y señoras, salvo Urdangarín, son de un determinado partido. Pero….. es la “clase política”, en su conjunto, la corrupta.

Casos como los de La Muela, Malaya, Gürtel, Poniente, Campeón, Brugal, Babel, Pretoria o Palma Arena; y extraños indultos que enmiendan la acción de la Justicia, están agravando extraordinariamente la alarma social, el descrédito de la política y del propio sistema democrático. Pero también están vinculados a unos determinados partidos políticos, pero… “la corrupción salpica a todos”.

Bien, vale. Ya se han publicado las rentas y patrimonios. ¿Y ahora?

¿Creen que con ésto basta?. Siguen estando los sobres de Bárcenas, las comisiones ilegales, las tramas corruptas, los dineros en B,…. Sigue habiendo una pandilla de sivergüenzas, chorizos y corruptos que deben ir a la carcel.

Por eso hay que cambiar el código penal para endurecer las penas, hay que regular el régimen de incompatibilidades de los cargos públicos, hay que prohibir las donaciones privadas a los partidos políticos. Ahí quiero ver a todos los partidos. Ahí veremos, de verdad, quien está dispuesto a erradicar la corrupción. Ahí veremos si somos todos igualesIMG_0319

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