Con el tema del déficit hemos oído, en multitud de ocasiones, que la única alternativa es el austericidio. Siempre que, desde la izquierda, hablamos de una fiscalidad más justa, progresiva y directa que permitiese recaudar más nos dicen que no, que hay que bajar impuestos.

Bien, pues demos algunos datos: La política fiscal seguida, tanto por PSOE (recuerden, eran los de bajar impuestos es de izquierdas), como por el PP nos ha situado, en materia de imposición fiscal, como el séptimo país del mundo con menor recaudación en relación al PIB. Solamente estamos por delante de Samoa, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin, Omán y Nigeria y en los mismos niveles que Afganistán. Son datos publicados esta semana por el Banco Mundial. Son correspondientes al año 2012, porque los del 2013 aún no están, pero no ha cambiado la política fiscal de Rajoy así que, mucho me temo, serán similares.

Según este informe los ingresos públicos recaudados por el Gobierno central han pasado de representar el 12,9% del PIB en 2005 –sin incluir multas, sanciones y la mayoría de las contribuciones a la Seguridad Social– a tan sólo el 7,3% en 2012. Estos cinco puntos y medio menos –unos 55.000 millones de euros– representan una caída del 43%, la tercera más importante en este periodo. Sólo Malta y Chipre han sufrido un mayor descenso porcentual.

Esta realidad la confirma, también, la Unión Europea que sitúa a España, también con datos de 2012, como el séptimo país comunitario que menos recauda y el segundo de la Eurozona, sólo por delante de Irlanda.

La presión fiscal en España se sitúa por debajo de la media tanto de la UE-28 (39,4%) como de la zona euro (40,4%), según datos de 2012 publicados este lunes por la oficina estadística europea Eurostat.

La carga fiscal varía entre los Estados miembros, que van de menos del 30% del PIB en Lituania en 2012 (27,2%), Bulgaria y Letonia (ambas el 27,9%), Rumanía y Eslovaquia (ambos 28,3%) e Irlanda (28,7%), a más del 40% del PIB en Dinamarca (48,1%), Bélgica (45,4%), Francia (45,0%), Suecia (44,2%), Finlandia (44,1%), Italia (44,0%) y Austria (43,1%).

Y todo ello a pesar de que, la política fiscal de Rajoy ha subido un 31,4 los impuestos. Pero claro, los ha subido vía IVA (indirecto que pagamos todos y todas por igual) y los que afectan al IRPF (los pagamos quienes tenemos, todavía, nómina).

Es evidente, sin impuestos, pagados siempre en función de las rentas y el patrimonio, no hay estado de derecho. Nos llevan a la misma situación que tienen los súbditos de los jeques árabes

fiscalidad

 

Con permiso de Ferran Martin

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