No, no es que me sienta nostálgico y recuerde las luchas y movilizaciones de aquellos tiempos en los que el PSOE nos contaba aquello de OTAN, de entrada, NO. Claro que nos metió en la OTAN.

Hoy vuelvo a decir OTAN NO, porque mientras nos marean con banderas y fronteras, mientras nos llena de mala leche el cinismo con el que las grandes potencias y los estados europeos hablan de los miles y miles de refugiados riñendo por cual de ellos acoge menos, la OTAN, verdadera herramienta de las guerras imperialistas que provocan muertos, refugiados, destrucción y miseria, se prepara para demostrar su fuerza.

Y lo va a hacer aquí, en esta España nuestra. Tenemos que montarla fuerte y volver a salir a las calles para gritar nuevamente ¡¡OTAN NO¡¡

Hay que hacerlo porque, entre el 21 de octubre y el 6 de noviembre, nos van convertir en un enorme campo de maniobras militares. Con el consentimiento y alborozo de Rajoy y los suyos, la realización del ejercicio de alta visibilidad de la OTAN denominado “Trident Juncture” va a llenar estas tierras de soldados aliados.

Nada más que 30.000 rambos vamos a tener por aquí.. De ellos, unos 20.000 se desplegarán a lo largo y ancho de la Península y casi 8.000 pertenecen a las Fuerzas Armadas españolas, el resto dicen que va a ser de otras 30 naciones.

El Sr. Ministro de Defensa, todo ufano, dice que es el ejercicio real “más potente, más importante y de mayor entidad cualitativa y cuantitativa de la Alianza desde la operación en Afganistán.

Lo justifican porque el mundo se enfrenta a amenazas “imprevistas”, como ha sido la crisis de Ucrania, o “previstas”, como “la explosión del terrorismo yihadista con una violencia extrema”. Manda narices que se atrevan a hablar de amenazas previstas e imprevistas sin entrar a analizar las causas.

El plumero se le ve del todo cuando añade que es una “muestra de fuerza” ante los riesgos que podrían llegar tanto del este ( ¿se habrá enterado que el verdadero riesgo es la troika?) como del sur ( y las vallas, pa qué, pa qué).

El colmo ya es cuando esa innoble parte del cuerpo en el que la espalda pierde su honorable nombre se le hace gaseosa al resaltar que, sobre todo, es una oportunidad de certificar la plena capacidad operativa de la Fuerza de Respuesta Rápida (NRF) de la OTAN, cuya “punta de lanza”, la Fuerza de Muy Alta Disponibilidad (VJTF) liderará España el próximo año 2016. Esta punta de lanza (compuesta por hasta 6.000 militares, de ellos unos 3.500 españoles) tendrá la capacidad de desplegarse en cualquier rincón del mundo en un máximo de 72 horas.

Seguro que, en algún momento, se atreverán a decir que ese despliegue rápido será para acabar con el hambre y la miseria en el mundo, para dar derechos a la gente, para acabar con las guerras y para hacer un mundo más justo, democrático y solidario.

Pero como eso no me lo creo ni después de haber hecho los honores que se merece un buen ron cubano, sigo en lo mío: ¡¡OTAN NO¡¡

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