En medio del calor veraniego, mientras nos comen el tarro con eso de que Rajoy o el caos, mientras medio mundo biempensante se empeña en decirnos que sería una tragedia ir a unas terceras elecciones (que pena que D.Pedro no se decida), los equipos de PP y Ciudadanos se han puesto a la tarea.

Creo que es momento de echar un vistazo a algunas de las medidas que negocian y sacar conclusiones.

Está encima de la mesa el Complemento Salarial que es, ni más ni menos, que el Estado, es decir esa hacienda que somos todos y todas menos los y las evasoras fiscales, compensa vía IRPF el salario de aquel trabajador o trabajadora que cobre poco. Vamos que el empresario o empresaria explota, paga poco, se lleva los beneficios y al trabajador o trabajadora le “complementamos” los y las demás.

En definitiva, en vez de perseguir el fraude laboral, en vez de asegurar salarios vía convenios, establecen “complementos”.

Tienen otra, la famosa “mochila austriaca”. Esta ya la llevaba el PP en su programa del 2011 y la mantiene. A C’s le gusta mucho. Al fin y al cabo es negocio para la banca.

Para quien no lo sepa, este sistema significa que el empresario/a deja de pagar cotizaciones sociales por el trabajador/a y las ingresa en una entidad financiera. Es verdad que en una cuenta a nombre del trabajador/a pero que sólo podrá disponer de ese dinero en caso de despido, jubilación, enfermedad,… Mientras tanto no tiene derecho a prestaciones por desempleo o pensiones. Una vez más, la banca gana y, lo que es más grave, es una forma clara de abaratar el coste laboral y, de paso, rompe el sistema solidario de la caja única de las pensiones. De esta forma las cotizaciones no van al sistema general solidario sino que van a una cuenta personal a la que tendrá que recurrir el trabajador/a en caso de despido, enfermedad o jubilación.

La tercera es la del “contrato único” que tanto busca la patronal. Buscan simplificar los tipos de contratos en uno único (C’s y PSOE llegaron a acordar tres tipos en vez de uno) y, ahí está el truco, vincular las indemnizaciones por despido a la antigüedad. Ya no habría ERES, ni capacidad de negociar en caso de despido porque estaría ya fijada la indemnización. Lógicamente, al ser en función de la antigüedad, los “menos antiguos” serían los/las más “baratos” y, con ello, el aumento de la precariedad laboral está asegurado al igual que el abaratamiento del despido.

¿De verdad quieren decirme que es un drama tener que votar el día de Navidad?. El verdadero drama sería tener, durante otras cuatro navidades a esta gente.

De verdad, hay negros nubarrones sobre el futuro, pero al final está el sol, rojo, que sale todos los días. No es verdad que la única alternativa sea Rajoy o terceras elecciones. Las matemáticas dicen que, si fracasa Rajoy, hay posibilidad de gobierno de cambio y si, al final, hay que ir a votar el día de Navidad, espero que la gente sea consciente de donde nos lleva seguir votando a la derecha

desilla 086

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