Anoche nos informaban de que la reforma laboral se derogaba como consecuencia del acuerdo con Bildu para su abstención en la votación sobre la prórroga del estado de alarma. A media noche sale el PSOE y matiza que no es derogación íntegra. Con esto ya se organiza el lío y se cabrea medio mundo.
Una cuestión previa que, me parece, no hay que olvidar. Todo el mundo, a excepción de las derechas, la ultra y la más ultra, y de algunos nacionalistas que utilizan la crisis de la pandemia que vivimos para sus intereses particulares, somos conscientes de la necesidad de la prórroga por el interés público y porque debe primar la salud por encima de otras cuestiones.
El Gobierno legítimo, que como todo el mundo sabe, está en minoría, legítimamente y cumpliendo con su obligación y responsabilidad, negoció con quien pudo para lograr lo importante. Lo importante y prioritario, en estos momentos, era conseguir que el Congreso aprobase la prórroga como así fue.
Volvemos al tema de la Reforma Laboral. La primera cuestión que resalto es que ayer se cometió un error, y lo cometió quien firmó ese acuerdo y lo anunció. Es un error, porque genera desconfianza y cabreo, firmar una cosa y al rato decir que lo firmado era otra.
Pero separemos el ruido de las nueces. Reitero que lo fundamental de ayer, el tema en el que nos la jugábamos de verdad, era el tema de la prórroga. El error estuvo en la forma de comunicar, de prisa, con urgencia, un acuerdo alcanzado, a lo que se ve, con prisas para salvar la prórroga. Esto, como todo lo que se hace deprisa y corriendo, tiene riesgo de imprecisión. La imprecisión, el error, es haber puesto en el acuerdo “de manera íntegra” y “antes de la finalización de las medidas extraordinarias por la COVID-19”.
Todos y todas sabemos, incluso quienes firmaron ese acuerdo, que es imposible derogar una ley (la reforma laboral en vigor lo es) en 15 días que es lo que ayer aprobó el Congreso.
Por eso hubo que matizar a media noche. Confío absolutamente, aunque este error se utilizará para hacer ruido, mucho ruido, para intentar romper al gobierno, que el Gobierno cumplirá lo acordado con Bildu que, además, está en su pacto de Gobierno (dejo aquí abajo el texto exacto del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos) y en esa dirección estaba trabajando hasta que llegó el COVID 19 y trastocó todos los planes (recuerden, por ejemplo, que ya se acabó con aquello de despedir a quienes estaban de baja médica).
Así que sí, un error, un fallo tremendo. Pero sigue siendo este Gobierno el que está forzando una salida lo más social posible de la crisis y este gobierno es el que, si tiene mayoría suficiente para ello, derogará íntegramente la reforma laboral. No lo harán quienes quieren tumbar este Gobierno.
Mientras ello llega hace lo que puede, con aciertos y errores, ciertamente, con una gestión que puede ser mejorable, pero son quienes están gestionando, quienes están tomando decisiones. De los y las demás solo conocemos rechazo, enfrentamiento, bronca, cacerolas, mentiras y banderas.