Las preposiciones son palabras invariables que se utilizan para establecer una relación de dependencia entre dos o más palabras. Generalmente la que sigue a la preposición funciona como complemento y el tipo de relación que se establece varía según la preposición.
En el largo, y a veces cansino, debate sobre la confluencia se utilizan, sobre todo, dos preposiciones: “con” y “en” y conviene aclarar.
Estoy total y absolutamente de acuerdo en converger “con”, con todo el mundo, con una relación de igualdad y respeto, con un programa común pero radicalmente en contra de converger “en”, entrando en ninguna lista, disolviéndome en ninguna organización, dejando de ser lo que soy para entrar en.
Los recientes resultados electorales dejan muy claro lo que pasa cuando se converge “con” (Galicia, Cataluña, Valencia) al igual que lo dejaron en las municipales y han dejado también muy claro lo que pasa cuando, en vez de buscar la convergencia “con” se quiere única y exclusivamente, la que significa entra “en”.
Espero que sirva de experiencia para los próximos procesos y, por eso, desde ya, seguimos apostando por la necesaria convergencia “con”
Sin ella el sistema seguirá a lo suyo. Mirad como han resuelto lo de la Mesa del Congreso. Había posibilidad de que fuera, al menos, progresista pero al no haberse dado la convergencia “con”  la izquierda tenemos una Mesa, que es la que dirigirá el Congreso, con mayoría conservadora aunque el PSOE esté contento porque Patxi López será el Presidente “en” ella

Si no hubiera estado presente y tan solo hubiera seguido el Consejo a través de la prensa tendría una versión total y absolutamente equivocada de lo que ocurrió y de lo que aprobamos.

Según que medio hayas leído tendrás una opinión que, desde luego, será de todo menos cierta. Esto son los titulares y noticias de los principales:

http://m.publico.es/politica/1945584/el-sector-afin-a-garzon-pilotara-la-xi-asamblea-de-iu-en-mayo-con-menos-apoyo-de-lo-esperado

http://politica.elpais.com/politica/2016/01/09/actualidad/1452295306_510888.html

http://www.abc.es/espana/abci-cayo-lara-arremete-contra-podemos-no-querian-unidad-popular-querian-absorcion-201601091149_noticia.html

http://www.elmundo.es/espana/2016/01/09/5690e43fe2704ecf0a8b45c9.html

Sin embargo, lo que se debatió y aprobó, (así consta en la grabación de toda la sesión) fue lo siguiente:

1.- En el Congreso, tras el 20-D:

No apoyaremos un gobierno del Partido Popular ni continuista de sus políticas. Parece que lo razonable sería apostar por un gobierno de progreso. Una investidura de Pedro Sánchez, en su caso, deberíamos condicionarla al plan de emergencia social y empleo en la que se incluye la ley de garantía del derecho a la vivienda y la subida del SMI, además de los cumplimientos programáticos de propuestas comunes” (cita textual del informe de Cayo Lara).

2.- Si hay nuevas elecciones:

“la apuesta por las candidaturas de unidad popular,  y el programa aprobado debería ser el camino si creemos realmente en lo que hemos teorizado y aplicado en las pasadas elecciones” (cita textual del informe Cayo Lara)

” consideramos imprescindible seguir apostando por la unidad popular, recogiendo lo mejor de las experiencias vividas en los últimos años y proyectando hacia el futuro nuestra capacidad de transformar la realidad. No podemos olvidar que la unidad popular se construye en la movilización social y en las calles, y eso es parte esencial de nuestro proyecto político. (cita textual del Informe de Alberto Garzón)

“En cuanto a las alianzas parece razonable defender dentro de IU-UP, por coherencia, la convergencia con todos los actores que o bien no se pudo o se negaron en el proceso electoral anterior, con un programa común de izquierdas y respeto a la identidad de todos. (cita textual informe de Cayo Lara)

3.- La XI Asamblea Federal de IU

“Debemos favorecer un debate sereno y reflexivo. Un debate con la plena participación de abajo a arriba, una asamblea para trazar las líneas estratégicas de futuro y en la que nada está predeterminado” (cita textual informe Cayo Lara)

“Es tiempo para repensar la izquierda y tiempo para hacer balance de lo sucedido en los últimos años.…  Fortalezcamos ideológicamente nuestro instrumento, pues seguimos considerando que la solución a los problemas del país vienen desde la izquierda y desde una perspectiva de clase. Aprovechemos la oportunidad de la próxima Asamblea Federal y hagamos un proceso ilusionante que nos permita sentirnos aún más orgullosos de nuestra organización” (cita textual informe Alberto Garzón).

Esto es lo que, digan lo que digan los medios de comunicación, aprobamos. El informe de Cayo se aprobó con el 70 % de los votos, el de Alberto con el 80 % y todo el mundo estuvo de acuerdo en convocar la XI Asamblea para los días 20, 21 y 22 de Mayo.

2016010912542465716

 

            Acaba esta campaña que, juntos, entre todo y todas, hemos hecho. Acaba el domingo. Hasta ese día tenemos que seguir trabajando para que haya un grupo fuerte de la izquierda en el Congreso.

            Sabes, sabemos, que no van a votar Unidad Popular quienes crean que bajar impuestos es de izquierdas. Si opinan que el estado del bienestar y los servicios públicos se garantizan sin recaudar fondos mediante impuestos directos, si creen innecesario mantener una política fiscal progresiva que obligue a pagar más a quien más tiene y posibilite que quienes no tienen nada reciban lo que una democracia moderna debe garantizar a cada ciudadano o ciudadana, tampoco votarán Unidad Popular.

            No van a hacerlo, tampoco, quienes no estén dispuestos a considerar el derecho a una vivienda digna como un derecho subjetivo de cada persona que pueda ser reclamado ante la justicia. Ni lo harán quienes vean normal especular con viviendas vacías y solares esperando revalorizaciones millonarias, ni quienes no crean que hay que hacer un parque público de vivienda de alquiler a precios sociales y, mucho menos van a hacerlo quienes no estén dispuestos a acabar con el Concordato con la Iglesia.

            No van a votar Unidad Popular quienes no crean en el internacionalismo solidario, ni quienes no defiendan el diálogo como método democrático de resolución de conflictos. Tampoco puede votarnos quien crea que decir, ¡¡OTAN NO, BASES FUERA¡¡, está pasado de moda

            Mucho menos nos votarán quienes están convencidos de que los y las inmigrantes vienen aquí para ser semiesclavos, “quitarnos” el empleo y aprovecharse de nuestra sanidad pública. Ni deben hacerlo quienes no quieran un Nuevo País mestizo, integrador, acogedor, intercultural, feminista, republicano y solidario.

            No esperemos votos de quienes consideran que la sanidad, la educación, los servicios sociales, la atención a la dependencia y cualquier otro servicio básico, se prestan mejor con empresas interpuestas o concertando con la Iglesia, asociaciones, fundaciones o empresas privadas. Mucho menos lo harán quienes tengan dudas de que la enseñanza debe ser laica, universal, pública, de calidad y gratuita.

            Tampoco nos votarán quienes creen que la Constitución monárquica del 78 se arregla con alguna reforma que seguirá sin hacer valer los derechos a pan, vivienda, trabajo y dignidad.

            Además, a esa gente, hay que decirle que, si piensa así, que No nos voten. Si están en cualquiera de esas circunstancias no voten Unidad Popular. El voto es un derecho ciudadano que debe ser ejercido con rigor y reflexión y debe darse a quienes mejor vayan a defender los intereses de quien vota. Podeis asegurar a toda esta gente que la Unidad Popular no va a defender los suyos si son coincidentes con los supuestos que hemos dicho.

            Como ves, compañero o compañera, somos muy conscientes de la parte del censo que no va votarnos. Pero, al mismo tiempo, sabemos que, como tú, queda gente suficiente para que la Unidad Popular, la izquierda con la que es posible hacer las cosas de otra manera, llegue al Congreso y abra la puerta de ese Nuevo País que, contigo, queremos construir.

            Sigue peleando cada voto, sigue hablando con la gente, sigue explicando la alternativa, sigue buscando a quienes, como tú, como nosotros y nosotras, tiene principios y no los cambia, ni los vende. Tú, y la gente como tú, sois la esperanza, sois la posibilidad de que la Unidad Popular llegue al Congreso y defienda los intereses de la mayoría social, los intereses de la clase trabajadora.

Dicen que somos menos. No lo sabemos, lo que sí sabemos es que somos suficientes para llevar diputados y diputadas al Congreso. Somos luchadores y luchadoras, combativos, somos los de siempre porque sabemos de donde venimos y sabemos que, como siempre, los derechos se conquistan. El domingo hay que ganarlos en las urnas.

A votar

Un punto de partida. El voto útil es un concepto que, hasta ahora, han utilizado el sistema y los partidos políticos que se consideran mayoritarios. Sorprendentemente esta vez también lo utiliza alguno de los partidos emergentes sin darse cuenta de que la Ley Dont no perdona aunque salgas mucho en la tele.
Se incide en el “voto útil” cuando se aproxima el momento de las votaciones, aparece al final de la campaña y es un “producto” que se construye en función de las encuestas, tendencias o campañas mediáticas o, también como vemos hoy, por miedo a quedar por debajo de tus expectativas.
El mecanismo es siempre el mismo. Cuando llega el momento de votar, mediante encuestas o por el simple mecanismo mediático de “silenciar” o “ningunear” (sirva como ejemplo lo sucedido con los debates) se induce a la ciudadanía el concepto del “voto útil”.
En definitiva, la teoría del “voto útil” se aplica una vez que, por medio de encuestas o tratamiento informativo parcial, se establece el “ranking” de posibles ganadores de las elecciones y se “definen” como “perdedores” los demás. Se juega así con las “emociones” del o la votante a quien se le sitúa en una clara dicotomía de optar por “el que gana o el que pierde”, se le traslada la responsabilidad de que haga que su voto “sirva para algo en vez de “tirarlo a la basura”. Ese “algo” es el partido mayoritario o el bipartidismo, o el que quiere y no puede.
Lo que la teoría del voto útil define como “basura” son las alternativas reales al sistema. Lo perverso de la teoría del voto útil es que induce a votar no por el programa, no por quien se quiere votar, sino por otras cuestiones que tienen que ver más con la emotividad que con la racionalidad.
El “voto útil” lleva a votar a quien te dicen las encuestas que va a ganar, o al “menos malo”, o puede ser un voto de cabreo. Todos estos “votos útiles” son los que, gracias a la Ley Dont, impiden que lleguen al congreso quienes son alternativa y abren posibilidad de cambio.
Estos votos “útiles” siempre los pide el sistema, los piden quienes son responsables de la crisis, los piden quienes se creen poseedores de la verdad absoluta.
El verdadero voto útil es el que se ejerce con libertad, por eso, el 20D vota sabiendo que tu voto es tuyo, que no puede ser objeto de mercadeo. Vota a quien consideres y a la hora de votar recuerda quienes han estado siempre contigo, a tu lado, en todo momento.
Voto útil

En estos días últimos he llegado a oír decir que hay militares, de alto rango (casta dicen otros) que son pacifistas.

También he leído y oído que los tratados firmados por el Gobierno Español deben respetarse (entre ellos esta el del Concordato con el Vaticano) y que, por ello, hay que cumplir nuestras obligaciones con la OTAN de cuyo tratado “no se cambiará ni una coma”.
Puede que quienes estas cosas afirman no recuerden que hace 30 años que España votó en referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN. La posición inicial, ‘OTAN de entrada NO’ fue rechazada por un 40% de españoles y españolas que nos manifestamos en contra.
Las condiciones del referéndum fueron las siguientes: la participación no incluía la incorporación a la estructura militar; se mantenía la prohibición de instalar; almacenar o introducir armas nucleares en territorio español y se reduciría progresivamente la presencia militar de los EE.UU. en España. Esas condiciones han sido radicalmente modificadas por los siguientes gobiernos y el referéndum vulnerado; se ha estafado al pueblo español. Y el gasto militar ha aumentado millones y millones de €.
Gracias a esa indecente vulneración hemos sido “cómplices” de los intereses de EE.UU en Afganistán e Irak, y víctimas de las consecuencias de esas acciones. Hemos apoyado a oposiciones armadas a gobiernos, creando estados fallidos como en Libia y dramas de exilio y muerte como en Siria.Nos han metido en la ‘estrategia del miedo’ ante un enemigo que ha sido creado y potenciado por EE.UU.
En el fondo de todo están los intereses geoestratégicos norteamericanos, el control del petróleo en Oriente Medio y de las materias primas en África. A pesar del rechazo ciudadano a la guerra España es lanzadera de operaciones militares. La soberanía de España está en entredicho. Soberanía en relación con la OTAN, con la Troika, con la propia existencia de los paraísos fiscales… Hay que cuestionar el papel de España como ‘perrito faldero’ de EE.UU., con las bases militares. Nuestro país no es soberano si hay bases militares de la OTAN que introducen armas nucleares en nuestro territorio, que permiten torturas y cárceles ilegales.
Si es esta tu posición, si sigues diciendo ¡¡NO A LA GUERRA¡¡, si sigues diciendo ¡¡NO A LA OTAN¡¡, recuerdalo el 20D y asegúrate de que tu voto va para quien, de verdad, quiere un Nuevo País que renuncie a la guerra.

images-1

“Los trabajadores seguimos

siendo el pariente pobre

de la democracia”

Marcelino Camacho

Razón tenía el compañero Marcelino, razones tenemos quienes, nos manifestamos contra el TTIP, quienes marchamos y, aunque nos detengan, seguimos exigiendo Pan, Techo, Trabajo y Dignidad, razones tenemos quienes volvemos a decir ¡¡OTAN NO¡¡, razones quienes reclamamos igualdad real y denunciamos los asesinatos machistas, razones tenemos quienes queremos romper con el régimen del 78 y abrir un nuevo proceso constituyente, razones tenemos quienes hemos decidido plantar cara al sistema y convertir nuestras razones en alternativa.

El 20 D, las candidaturas de Unidad Popular, todos y todas los compañeros y compañeras que forman esas candidaturas que estamos votando en procesos de primarias, junto a Alberto Garzón, van a convertir todas esas razones en votos por la esperanza, por la ilusión, por el compromiso.

“Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar”, dijo también Marcelino y eso, compañeros y compañeras, es lo que hacemos cuando, con la cabeza bien alta, orgullosos y orgullosas de ser de I.U. y compartir la lucha de clases, nos enfrentamos al capitalismo salvaje que, de la mano de gobiernos sumisos, nos está machacando. Lo decimos así de claro, orgullosos y orgullosas de lo que hemos sido y somos. Sin esconder la mochila

No nos rendimos, aquí estamos, y lo vamos a demostrar, lo vamos a hacer día a día, nos vamos a dejar la piel en esta campaña electoral que quiere llevar al Congreso a Alberto Garzón y un buen grupo de diputados y diputadas de los nuestros, de nuestra gente.

Aquí estamos, como siempre, con la gente, con sus luchas diarias, con sus movilizaciones, defendiendo derechos y luchando por un nuevo país que sea más justo, más solidario, más internacionalista, más feminista y más republicano.

Lo vamos a demostrar desde el principio. Todos y todas vamos a formar parte de ese compromiso colectivo que, junto a Alberto Garzón y el resto de candidatos y candidatas de la Unidad Popular, abrirá la puerta a la esperanza para dejar de ser el “pariente pobre”.

IMG_3760

No, no es que me sienta nostálgico y recuerde las luchas y movilizaciones de aquellos tiempos en los que el PSOE nos contaba aquello de OTAN, de entrada, NO. Claro que nos metió en la OTAN.

Hoy vuelvo a decir OTAN NO, porque mientras nos marean con banderas y fronteras, mientras nos llena de mala leche el cinismo con el que las grandes potencias y los estados europeos hablan de los miles y miles de refugiados riñendo por cual de ellos acoge menos, la OTAN, verdadera herramienta de las guerras imperialistas que provocan muertos, refugiados, destrucción y miseria, se prepara para demostrar su fuerza.

Y lo va a hacer aquí, en esta España nuestra. Tenemos que montarla fuerte y volver a salir a las calles para gritar nuevamente ¡¡OTAN NO¡¡

Hay que hacerlo porque, entre el 21 de octubre y el 6 de noviembre, nos van convertir en un enorme campo de maniobras militares. Con el consentimiento y alborozo de Rajoy y los suyos, la realización del ejercicio de alta visibilidad de la OTAN denominado “Trident Juncture” va a llenar estas tierras de soldados aliados.

Nada más que 30.000 rambos vamos a tener por aquí.. De ellos, unos 20.000 se desplegarán a lo largo y ancho de la Península y casi 8.000 pertenecen a las Fuerzas Armadas españolas, el resto dicen que va a ser de otras 30 naciones.

El Sr. Ministro de Defensa, todo ufano, dice que es el ejercicio real “más potente, más importante y de mayor entidad cualitativa y cuantitativa de la Alianza desde la operación en Afganistán.

Lo justifican porque el mundo se enfrenta a amenazas “imprevistas”, como ha sido la crisis de Ucrania, o “previstas”, como “la explosión del terrorismo yihadista con una violencia extrema”. Manda narices que se atrevan a hablar de amenazas previstas e imprevistas sin entrar a analizar las causas.

El plumero se le ve del todo cuando añade que es una “muestra de fuerza” ante los riesgos que podrían llegar tanto del este ( ¿se habrá enterado que el verdadero riesgo es la troika?) como del sur ( y las vallas, pa qué, pa qué).

El colmo ya es cuando esa innoble parte del cuerpo en el que la espalda pierde su honorable nombre se le hace gaseosa al resaltar que, sobre todo, es una oportunidad de certificar la plena capacidad operativa de la Fuerza de Respuesta Rápida (NRF) de la OTAN, cuya “punta de lanza”, la Fuerza de Muy Alta Disponibilidad (VJTF) liderará España el próximo año 2016. Esta punta de lanza (compuesta por hasta 6.000 militares, de ellos unos 3.500 españoles) tendrá la capacidad de desplegarse en cualquier rincón del mundo en un máximo de 72 horas.

Seguro que, en algún momento, se atreverán a decir que ese despliegue rápido será para acabar con el hambre y la miseria en el mundo, para dar derechos a la gente, para acabar con las guerras y para hacer un mundo más justo, democrático y solidario.

Pero como eso no me lo creo ni después de haber hecho los honores que se merece un buen ron cubano, sigo en lo mío: ¡¡OTAN NO¡¡

4

No hay ninguna duda. Vamos hacia la Unidad Popular porque es necesaria la convergencia social y política que culmine con la conformación de plataformas electorales comunes para las próximas elecciones generales para echar a la derecha y a las políticas de derecha de las instituciones.

Es la obligación que tenemos quienes pretendemos la ruptura democrática del sistema. Es el compromiso de quienes nos definimos claramente anticapitalistas, de quienes anteponemos el interés general al partidista, de quienes alzamos las banderas de la clase trabajadora y compartimos la lucha diaria por un mundo más justo, solidario y democrático.

Nos comprometemos con la Unidad Popular porque, como se ha demostrado en las municipales en Zaragoza, Madrid, Barcelona y otras ciudades, los resultados han sido magníficos, han superado al PSOE y han permitido alcanzar el gobierno. Las candidaturas de Unidad Popular han recuperado la vía de la participación y han ayudado a que, sectores de la tradicional abstención crítica y política, hayan ido a las urnas.

Apostamos por la Unidad Popular porque es la única alternativa posible. Como se ha demostrado las candidaturas unitarias superan los resultados electorales de Podemos y rompen el tradicional bipartidismo ya que, incluso en los sitios donde el PSOE resiste, se ve obligado a definirse frente a un programa social que ha sido construido por la gente. La Unidad Popular, sus candidaturas, aplican en los Ayuntamientos buena parte de su programa de gobierno.

Las candidaturas de Unidad Popular tienen la oportunidad de tomar el Gobierno porque pueden seguir creciendo, porque son la alternativa, porque siguen despertando apoyo ciudadano y base social.

Las candidaturas de Unidad Popular han demostrado que puede haber hegemonía electoral para posiciones políticas, ciudadanas y sociales que cuestionan el sistema y quieren un nuevo proceso constituyente.

Por ello el camino hacia las elecciones generales es muy claro. Hay que construir la Unidad Popular y ser capaces de presentar candidaturas unitarias en todas las circunscripciones. Las fuerzas políticas y sociales deben impulsar procesos unitarios en los que no debe tener espacio el protagonismo, sino que este corresponde a una ciudadanía que, junto a organizaciones sociales y políticas, se organiza.

Este llamamiento a la Unidad Popular lo hacemos a todas las fuerzas sociales, ciudadanas y políticas y lo hacemos desde el respeto a todas las posiciones, buscando la confluencia en el proyecto. Creemos que este es el debate que debe darse, el de si participamos o no en la construcción de la Unidad Popular y creemos que debe darse en términos democráticos.

Es evidente que las tentaciones de protagonismo están ahí. Hay egos muy fuertes. Pero hay una incontestable evidencia: la candidatura unitaria, es lo que la gente, la mayoría social, reclama. Pide lógicas de convergencia que saquen de la Moncloa al PP y eviten la alternancia bipartidista que, hasta ahora, ha gobernado.

También puede ocurrir que alguien vea sólo su pueblo, que quiera una candidatura de Unidad Popular para su espacio territorial y olvide que para cambiar las cosas en el Congreso, para un nuevo proceso constituyente, para derogar las reformas laborales, para tumbar la Ley Mordaza, para tener una Ley Electoral más democrática, para recuperar la autonomía municipal, para que paguen mas impuestos quienes más tienen, … hace falta una mayoría de 176 diputados/as.

La necesaria fuerza para el cambio solamente se conseguirá con un grupo parlamentario que aglutine a todas las candidaturas de Unidad Popular. Sería un tremendo error no entender la necesidad de esta suma y anteponer, al interés general, el particular de un territorio.

Estamos a tiempo de ir a las elecciones generales con candidaturas de Unidad Popular que sumen esa mayoría. No podemos dejar que los egos o los cantonalismos la impidan.

manifa madrid

Uno de esos días en los que el trabajo te hace coger el coche y pasas horas (esta vez hasta Oviedo, ida y vuelta) a solas contigo (lo que te deja el manos libres del móvil) y con la carretera, pones la música que te gusta y te acompaña ( me encantan Los Secretos y esas canciones tristes que hablan de derrotas y esperanzas), y mientras conduces, para vencer el aburrimiento de la carretera, vas pensando.

Estoy en la campaña que nos lleva a explicar a todas partes la necesidad de alcanzar esa Unidad Popular que permita romper (por lo menos intentarlo con ganas y con fuerza) el bipartidismo que está claramente entregado a la política económica de la austeridad, a los poderes fácticos, a quienes están arrasando con nuestros derechos y libertades.

Necesitamos esa alianza de las fuerzas transformadoras y de todos los sectores que están sufriendo el neoliberalismo. Necesitamos que, en esa alianza, las clases populares, los trabajadores y trabajadoras, jueguen un papel importante en la construcción de un Nuevo País, que tenga un nuevo modelo productivo y un nuevo modelo social.

Nadie, por sí solo, tiene fuerza ni capacidad para abrir la puerta a la alternativa. Por eso es necesaria la unión de fuerzas sociales y políticas para construir un Bloque alternativo (Unidad Popular). Esta fuerza trasciende lo electoral porque debe ser una fuerza acumulativa para conseguir gestionar el necesario (también) nuevo proceso constituyente que no se gana (aunque se llegue al Gobierno) en unas elecciones.

Pero es verdad que necesitamos llegar al Congreso con el bloque de diputados y diputadas de la ciudadanía más fuerte posible. Es imprescindible acumular fuerzas en las instituciones para propiciar la base legal y normativa del cambio.

Lo cierto es que está resultando complicado. Más allá de que alguno de los actores que deben participar en la construcción de la Unidad Popular se niega, pone vetos y la dificulta (de momento) hay todo un tinglado que lo complica.

El análisis político y social se ha sustituido por fotos, por titulares, por mensajes de 140 caracteres, por tertulianos y tertulianas de las principales empresas de comunicación. Esa realidad hace que, por ejemplo, para una gran mayoría (que también vota) sea más importante una pitada en un estadio que el gasto en armamento.

Pero aún estamos a tiempo, a pesar de todo, como hemos visto en las municipales, la Unidad Popular puede dar a la ciudadanía la capacidad de gobernar. Vayamos a por ello con decisión, con confianza y sin derrotismos.

Lo dejo aquí. Los Secretos hablan de unos ojos de gata y eso, mientras conduzco, me lleva a otros pensamientos, a otros recuerdos, a momentos vividos, y…., bueno eso ya se queda para mi.

entrevistabarrena

Los cinco meses del Gobierno de Syriza han estado marcados por las duras negociaciones que ha mantenido con la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional). Al final, tras el referéndum, ayer el Parlamento griego votó mayoritariamente a favor del “acuerdo” firmado por Tsipras. Lo primero a resaltar es que no debe utilizarse la palabra acuerdo para lo que es una imposición de política económica que el propio gobierno griego sabe que es contraproducente para su economía.

Hay que reconocer, llegados a este punto,  que la postura de Syriza siempre fue clara: a pesar de reconocer que las medidas de austeridad exigidas por la Troika son nefastas para el crecimiento económico y para las clases populares, siempre han pensado que la única posibilidad de renegociar la deuda y esperar ayuda financiera estaba en el marco del euro.

Seguir en el euro, es evidente, requiere concesiones. Sin embargo, lo que sorprende, y decepciona, es que este acuerdo final tiene condiciones mucho más negativas para el pueblo griego que las que aparecían en borradores anteriores que fueron rechazados.
A ello hay que añadir el referéndum. Si se hubieran aceptado acuerdos anteriores y no hubiese habido una consulta popular el Gobierno griego habría asumido críticas, seguro, pero nunca el descrédito y la desconfianza que ha generado ahora.
Lo cierto es que el pueblo griego se ha posicionado en contra de las políticas de austeridad y ello, ya que lo pregunta, debería haber sido defendido por Tsipras y su gobierno en vez de resignarse. El resultado del referemdun debería haber obligado al gobierno a mantener su posición frente a la troika.
Aquí llega el chantaje europeo. Castigan a Grecia y le dicen que acepta las condiciones o Grecia sale del euro. Ahí Tsipras valora que es mucho peor la salida del euro porque supone el aislamiento político y financiero.
Pero hoy, todos y todas sabemos, que estando en el euro estamos aislados financieramente hablando porque la troica se pasa por el arco del triunfo la soberanía, impone sus políticas económicas y, como acabamos de ver, chantajea a toda la ciudadanía europea. Triste y dramática situación para el Gobierno griego.
Lo peor es el mensaje claro que da la troica. No permite otra cosa que no sea un acatamiento sin más de sus recetas.
Me quedo con la ciudadanía que votó no en Grecia. Lo hizo con la conciencia clara de la gran mentira que es la democracia en Europa. Esta Europa está sometida al poder financiero.
El pueblo griego fue valiente, dijo OXI a la Europa de los mercados. Ese NO es un SI a la Europa social, a la Europa de los derechos, a la Europa democrática. En esa lucha debemos seguir, junto a la ciudadanía griega. Debemos hacerlo porque ahora viene una gran campaña en la que nos dirán que Grecia, aceptando los recortes, da un ejemplo. Nos dirán que, hasta Tsipras, se ha convencido. Nos dirán que no hay alternativa. Pero sabemos que si la hay. Aquí la esperanza se llama Unidad Popular.

IMG_3760